Imagen de la película Mr. Monk´s last case (El último caso del señor Monk)

Imagen de la película Mr. Monk´s last case (El último caso del señor Monk)

Cine & Teatro

El regreso del señor Monk

El largometraje titulado 'El último caso del señor Monk', en el que nuestro hombre resuelve un ingenioso asesinato porque no le queda más remedio, resulta una operación no demasiado exitosa a la hora de adaptar en la gran pantalla la serie 'Monk', que se emitió en Estados Unidos entre 2002 y 2009

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La serie Monk se emitió en Estados Unidos entre 2002 y 2009, antes de la expansión en España de las plataformas de streaming, motivo por el que sus seguidores tuvimos que hacernos con ella a base de comprar cada año el estuche con los CD de la temporada de turno, una costumbre perdida que uno echa a veces de menos: la llegada del paquete de Amazon desde su base americana te podía alegrar el día (y, sobre todo, la noche).

Creada por Andy Breckman, Monk narraba las pesquisas de un ex policía de San Francisco, Adrian Monk, reciclado en asesor del departamento tras superar a medias o, directamente, no superar el asesinato de su mujer, Trudy, por el método del coche bomba (el único caso que Monk ha sido incapaz de resolver en toda su carrera).

Imagen de la película 'El último caso del señor Monk'

Imagen de la película 'El último caso del señor Monk'

Esa tragedia le llevó a dimitir de la policía, encerrarse tres años en casa y pillarse un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) que lo convirtió en un maniático irritante que se lavaba las manos veinte veces al día, no toleraba ver un cuadro torcido y sacaba de quicio a cualquiera con sus rarezas.

Pese a todo, su espíritu detectivesco seguía en su sitio y le permitía resolver crímenes que la policía no conseguía desentrañar, ayudado siempre por una asistente especial, conocedora de las desgracias sociales de su TOC e intérprete a veces necesaria para traducir del monk al inglés.

Una película basada en la serie

Mezcla de thriller y comedia, Monk encaja perfectamente en el subgénero que uno ha venido a denominar thriller confortable y en el que brillan joyas eternas como Colombo y Se ha escrito un crimen. Me refiero a esas series que te resultan tan cómodas como un jersey calentito y que te sientas a ver sabiendo bastante bien con qué te vas a encontrar: una nueva aventura de tu personaje favorito que no se diferencia mucho de las anteriores y de las siguientes, pero te entretiene considerablemente con su mezcla de muertos y chistes.

Como llevo echando de menos al atorrante de Adrian Monk desde que me lo cancelaron (la serie puede verse entera, sus ocho temporadas, en Amazon Prime y Sky Showtime), piqué la otra noche (en Amazon) con un largometraje de 2023 titulado Mr. Monk's last case (El último caso del señor Monk), en el que nuestro hombre resuelve un ingenioso asesinato porque no le queda más remedio, si tenemos en cuenta que el muerto era el novio de su hijastra Molly.

El actor Tony Shalhoub interpreta a Monk, en la serie con el mismo título

El actor Tony Shalhoub interpreta a Monk, en la serie con el mismo título

Reaparece el jefe de policía de la serie, el inefable Stottlemeyer (Ted Levine), que ahora es el encargado de la seguridad de un magnate tecnológico a lo Elon Musk, interpretado por Danny Huston (¿se han fijado que últimamente cada vez hay más alter egos de la gentuza de Silicon Valley en las series de televisión? ¿Por qué será?).

Aunque el guion es del creador de la serie, los resultados, lamentablemente, no están a la altura. Se supone que si se lleva al cine una serie de televisión es para ofrecer al espectador más de lo que encontraba en la pequeña (o ya no tan pequeña) pantalla. Véase Misión Imposible como caso paradigmático de lo que digo. Pero el último caso del inefable Adrian Monk no es más que un episodio de 50 minutos alargado hasta los ochenta y pico.

Nostalgia

Con el agravante de que el señor Breckman no se ha matado con el guion. Sucede aquí lo mismo que con los largometrajes de Expediente X, muy por debajo de los mejores episodios de la serie de Chris Carter (¿qué habrá sido de él?, por cierto).

Los chistes no funcionan muy bien, la trama no se complica la vida y permite intuir desde el principio quién es el responsable del asesinato del aspirante a yerno de Monk, la ayudante del detective carece de chispa, Stottlemeyer no es el ogro bondadoso de antaño y todo huele a refrito mal guisado de lo que fue una serie estupenda.

De hecho, para lo único que sirve El último caso del señor Monk (aparte de comprobar que el actor de origen libanés Tony Shalhoub sigue bordando el personaje por el que pasará a la historia) es para sentir nostalgia de la vieja serie anterior al streaming. Quien quiera verla por primera vez o volver a disfrutarla, puede hacerlo actualmente en Amazon Prime y Sky Showtime. O, en mi caso, desempolvar mis DVD (cosa que no descarto).