Guisantes con jamón

Guisantes con jamón CG

Gastronomía

Los chefs coinciden: "Los guisantes con jamón no mejoran con más aceite, sino con 3 dientes de ajo y un poco de pimienta negra molida"

Un clásico de la cocina española que combina sencillez, tradición y pequeños secretos que marcan la diferencia

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Los guisantes con jamón son uno de esos platos que definen la cocina tradicional española. Con ingredientes básicos y una elaboración rápida, esta receta ha logrado mantenerse viva durante generaciones sin perder su esencia ni su carácter.

Su origen está ligado a la cocina de aprovechamiento, donde cada ingrediente tenía un papel clave. Los guisantes, una legumbre cultivada desde hace siglos en Europa, se consumen desde la Edad Media y se integraron plenamente en la dieta mediterránea.

Un producto de temporada

En primavera, los guisantes frescos alcanzan su mejor momento. Tradicionalmente se recogían directamente de la huerta y se cocinaban con jamón curado, un alimento muy presente en la despensa española por su conservación y valor nutricional.

El jamón, por su parte, es uno de los productos más representativos del país, elaborado a partir de la curación de la pata trasera del cerdo, un proceso con siglos de historia. Esta combinación convierte el plato en un ejemplo claro de equilibrio entre sencillez y sabor.

Valor nutricional

Más allá de su sabor, este plato también destaca por sus propiedades nutricionales. Son una legumbre rica en fibra, proteínas y vitaminas, lo que contribuye al buen funcionamiento del organismo.

Además, contienen minerales como potasio, fósforo o magnesio, esenciales para el sistema nervioso y muscular. Según la Fundación Española de la Nutrición, una ración de guisantes aporta una cantidad de proteína similar a la de un huevo, lo que refuerza su valor en la dieta.

Variantes según el territorio

Este plato está presente en toda España, pero cada región ha incorporado sus propios matices. En algunas zonas se añade cebolla y vino blanco, mientras que en otras se enriquece con tomate o huevo escalfado.

Estas variaciones reflejan la capacidad de la receta para adaptarse sin perder su identidad. La base sigue siendo la misma: producto de calidad y preparación sencilla, dos pilares de la cocina tradicional.

Una receta accesible

Hoy en día, los guisantes con jamón siguen siendo un plato habitual en los hogares. La facilidad para encontrarlos congelados o en conserva ha permitido que se mantenga vigente incluso cuando no es temporada.

La preparación también se ha simplificado. Desde versiones más elaboradas con sofrito hasta opciones rápidas donde solo se mezclan los ingredientes, el plato se adapta al tiempo disponible sin perder su esencia.

Trucos actuales

Algunos cocineros y creadores de contenido han compartido técnicas para mejorar el resultado final. Entre ellas, destaca el uso de choques térmicos tras la cocción para mantener el color y la textura de estos.

Este tipo de detalles demuestra que, aunque se trata de una receta tradicional, sigue evolucionando. Pequeños ajustes permiten mejorar el resultado sin alterar su identidad.

Un clásico

Este plato representa una forma de entender la cocina: simple, honesta y ligada al producto. No necesitan grandes artificios para destacar, solo buenos ingredientes y respeto por la tradición.

En un contexto donde la gastronomía tiende a la innovación constante, este plato recuerda que lo esencial sigue teniendo valor. Su permanencia en el recetario español no es casualidad, sino el resultado de una combinación que sigue funcionando.

Receta de los guisantes

Esta es la receta de los guisantes con jamón:

Guisantes, 600 g

Jamón serrano en taquitos, 100 g

Ajo, 3 dientes

Cebolla, 1

Harina de trigo, 1 cucharada

Colorante alimenticio, 1/2 cucharadita

Huevos, 2

Pimienta negra molida, al gusto

Aceite de oliva, el necesario

Sal, al gusto

Pon una olla con agua y sal al fuego y añade los guisantes. Cuécelos durante unos 4 minutos o lo que indique la etiqueta. En otra cacerola, agrega los huevos y cuécelos durante unos 10 minutos.

Pasado el tiempo de los guisantes, sácalos de la olla y ponlos en un bol con agua fría. Reserva un vasito de agua de la cocción. En otra cacerola al fuego, sofríe los ajos picados y la cebolla picada e incorpora sal y pimienta.

Cuando estén listos los huevos, ponlos en un bol con agua fría para cortar la cocción. Cuando la cebolla esté pochada, añade la harina, fríela y rehoga. Luego echa también los taquitos de jamón serrano y sofríe todo junto durante unos dos minutos. Ahora vierte medio vaso del agua de cocción de los guisantes y el colorante alimenticio y rehoga un poco.

Hecho esto, añade los guisantes ya escurridos, remueve bien y agrega el resto del agua de cocción. Cocina unos 5 minutos. Mientras, pela los huevos cocidos. Emplata los guisantes y pon por encima el huevo cortado en cuatro trozos para decorar. Y listo.