Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, puede presumir, con datos en la mano, de uno de los frentes más delicados de la ciudad: la delincuencia cayó un 6,1% en 2025, hasta situarse en el nivel más bajo de la última década, con 11.000 hechos delictivos menos en solo un año.
El desplome de los hurtos y los robos con fuerza avala el giro hacia la seguridad y la mayor coordinación entre Guardia Urbana, Mossos d'Esquadra y sistema judicial. Y refuerza el relato de un gobierno que se ha tomado en serio la lucha contra la multirreincidencia.
Collboni se anota así un triunfo político en un terreno donde Barcelona se jugaba imagen internacional, turismo y convivencia cotidiana. También gana munición frente a quienes siguen instalados en la narrativa de la ciudad insegura, algo que sí estaba justificado en los gobiernos municipales anteriores de Ada Colau, que descuidó ese flanco.