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El presidente del PDECat, David Bonvehí EUROPA PRESS
David Bonvehí
David Bonvehí i Torras ha firmado el acta de defunción del PDECat, partido que presidía desde 2018, cuando dimitió su alma mater, Artur Mas. El precipitado final de esta formación heredera de Convergència (apenas siete años ha durado) pone de relieve que la gestión del espacio ha dejado mucho que desear, aunque también es cierto que ha sido víctima de la polarización de los últimos tiempos.
Ahora, el PDECat ha terminado en los juzgados mercantiles, que han de confirmar su disolución, ante la incapacidad de hacer frente a una deuda millonaria. Es verdad que antes que los posconvergentes fueron otros los partidos que sucumbieron, como la misma CDC y Unió. Y también es cierto que está en la mano de Bonvehí que el entierro, la liquidación, sea lo menos traumática posible.