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La Supercopa de España se queda en Barcelona. El Barça revalidó el título con otra victoria épica ante el Real Madrid (3-2). De vuelta a la capital catalana, el club azulgrana ha celebrado la conquista con los allegados. El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, nunca deja de lado la restauración. La entidad barcelonista tiene tan presente la gastronomía que ha compartido el trofeo con uno de los locales más icónicos en el vestuario. No se trata de Via Veneto ni de Botafumeiro, dos de las debilidades del máximo dirigente culé.

El directivo Joan Soler, responsable de la Masía, ha llevado el trofeo al Restaurante Gaudim, una segunda casa para jugadores, entrenadores y directivos. El espacio conducido por el chef Semi ha lucido en sus vitrinas, frente a la camiseta expuesta de Enric Masip, el primer trofeo de la temporada 2025-26. En un vídeo publicado por el mesón de Calle Aragón, el miembro de la junta trae el entorchado empaquetado, procedente de Arabia Saudí, con motivo de la grabación del podcast Solo para culés.

Rakitic, el primero

El remodelado bodegón ha redistribuido su vasto altar, enriquecido con una amplia colección de equipaciones y obsequios entregados por los propios futbolistas. Ivan Rakitic abrió la veda en 2015 como la primera estrella azulgrana que empuñaba los cubiertos de Gaudim. En aquel entonces, un pionero. 11 años más tarde, los cracks del primer equipo y la Masía que no han pisado el citado restaurante son una rara avis

Pau Cubarsí con Semi en el restaurante Gaudim REDES

Hansi Flick con Semi en el restaurante Gaudim REDES

Ni siquiera el técnico Hansi Flick ha podido resistirse a los encantos y la sencillez del mesón, convertido en Semi y su mujer y gerente, Paquita, en un museo del fútbol. El propio cocinero formó parte de la celebración del triplete nacional cosechado en 2025, a pie de campo, junto al cuerpo técnico. Marc Bernal celebró su 18 cumpleaños en Gaudim, y Mounir Nasraoui sopló las 39 velas junto a su hijo Lamine Yamal

Producto de calidad y trato encantador

La clave se encuentra en una cocina catalana que Semi, oriundo de Turquía, aprendió de su suegra. Sin florituras ni experimentos rebuscados, el restaurante ofrece platos muy sobrios con un producto fresco y de gran calidad. La mezcla de culturas gastronómicas deriva en paellas que hacen llorar a más de uno de la emoción, con el popular socarratDesde carnes hasta verduras, pasando por pescados y platos crudos, Gaudim no se encierra en una sola especialidad. En la variedad está el gusto.

Paella del restaurante Gaudim de Barcelona

Salón de la fama del restaurante Gaudim de Barcelona

El otro pilar sobre el que se ha cimentado el éxito del restaurante en el centro de Barcelona se encuentra en el trato encantador de Semi y Paquita. El as de los fogones se ha ganado el cariño de los futbolistas con cercanía, humildad y carisma. De ahí nace la emblemática fotografía tan solicitada por las personalidades al chef, con los brazos abiertos y el lema "respira"

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