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Ana María Aldón y su representante, Marc Florensa / REDES

La desaparición total de Ana Maria Aldón: ni su representante puede contactar con ella

Marc Florensa hace un llamamiento para que la colaboradora le conteste y puedan cerrar los proyectos que tienen pendientes

3 min

Desde que José Ortega Cano explotase en televisión y pidiese públicamente a su hija, Gloria Camila, y a su mujer, Ana María Aldón, que dejasen de hablar de él en sus respectivos programas, la colaboradora de Viva la vida no ha vuelto a aparecer en pantalla. Desaparición total. Incluso, se ha trasladado a Cádiz sola con su hijo.

La diseñadora no acudió los dos anteriores fines de semana a su puesto de trabajo, pero lo cierto es que ni siquiera su representante se puede poner en contacto con ella. Marc Florensa ha hecho un llamamiento a través de la revista Semana para que Ana María responda: "Llevo 15 días sin poder contactar con ella".

Mucha preocupación

Al parecer, la de Sanlúcar habría prescindido de su representante por sorpresa: "Estoy muy perdido. Me he enterado por televisión de que ya no trabaja conmigo. Quiero que me lo explique, porque aún nadie se ha puesto en contacto conmigo", ha dicho Florensa de lo más desesperado. 

El hombre asegura que le tiene "muchísimo cariño" a Aldón y espera que "sea algo producto de la situación en la que está y que no sea como se está contando". Pero es que no es solamente que no esté apareciendo en televisión, sino que también ha prescindido de sus servicios para llevar su parte más influencer

Ha tenido que anular trabajos

"He tenido que avisar a las marcas para anular cosas que ya estaban cerradas porque es imposible contactarla. Tenemos contratos y asuntos pendientes para los próximos 3 meses que no sé cómo van a terminar porque no tengo información de ella", ha explicado Marc muy preocupado, ya que la última vez que la diseñadora se puso en contacto con su entorno profesional fue el pasado 22 de junio.

Momento en el que Ana María decidía poner tierra de por medio e irse a Cádiz y al Rocío. Y desde entonces... silencio sepulcral. Todo su entorno, no solamente familiar, sino ahora también profesional, se encuentra de lo más preocupado por el estado anímico de la colaboradora. ¿Se pronunciará, por fin, Aldón ante este llamamiento desesperado?