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Ana Bernal-Triviño, profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC / CD

Ana Bernal-Triviño, sobre Rociíto: "El silencio de la víctima no implica que falte a la verdad"

La profesora de la UOC reflexiona sobre la importancia del testimonio de Rocío Carrasco para concienciar sobre la violencia de género

12 min

Las llamadas al 016 durante el mes de marzo alcanzaron la cifra de 7.213, lo que supuso un crecimiento del 61% con respecto al mes de febrero. La delegada de Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, achacó este aumento al testimonio televisivo de Rocío Carrasco. La subida en estas consultas se registró, especialmente, a partir de la semana del 22 de marzo, un día después de que se emitieran los primeros episodios del documental en el que Rociíto denuncia haber sufrido maltrato por parte de Antonio David Flores

“No significa que todas las mujeres que han llamado al 016 vayan a interponer una denuncia, pero sí que han dado un paso para para reconocerse como tal, que es lo que siempre cuesta más”, aclara Ana Bernal-Triviño, profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). “Desde luego el hecho de que haya un personaje público que diga esto en voz alta también contribuye a eliminar muchos prejuicios que hay en los estereotipos de violencia de género creados en torno a la víctima y al agresor”, explica la tertuliana del documental Rocío, contar la verdad para seguir viva

'Sálvame'

Una parte de la sociedad ha mirado con ojos críticos que este tema se trate en un programa de Telecinco como Sálvame. Sin embargo, la periodista cree que no debería ser un impedimento: “La violencia de género es un delito público y hay que crear conciencia social. Por lo tanto, para mí todos los espacios en los que podamos estar para llegar a todo tipo de población, mucho mejor”. Es más, de esta manera, el mensaje puede llegar más lejos.  

“Quedándonos en las élites vamos a seguir hablando entre nosotros mismos, los que ya estamos concienciados, y no vamos a llegar a un sector donde además cala muchísimo el mensaje negacionista de la violencia de género”, expresa la tertuliana. En la semana posterior a la emisión de los primeros episodios, Sálvame dedicó todas las tardes a hablar del maltrato y durante muchas horas emitió el 016 en pantalla. Por lo tanto, “no es tanto positivo o negativo el lugar dónde se comunica esta información, sino el cómo se trata”, matiza Bernal-Triviño. 

Hablar del tema

El país entero se ha dividido entre los que creen a la hija de Rocío Jurado y los que todavía confían en Antonio David. Después de muchos años sin hablar, desde que se descubrió el testimonio de Rociíto han salido a la palestra algunos términos sobre la violencia de género. Además, se ha debatido mucho en las redes sociales sobre el papel de Rociíto como madre y su tardanza a la hora de explicar su versión de los hechos. Sin embargo, ¿cuál es la manera correcta de tratar el tema desde los medios de comunicación? 

“En el caso de la violencia de género deberíamos ser muy pulcros, se puede hacer un ejercicio de presunción de inocencia del agresor, pero sin contribuir a la revictimización de la víctima, ni exponerla, ni cuestionarla”, expone Bernal-Triviño. “Sobre todo, también es muy importante que no se traten como hechos aislados, que es uno de los grandes problemas que tenemos. Realmente todos tienen una base común que es el sistema patriarcal y machista, y realmente eso determina un enfoque diferente de la información”, añade la profesora.

Sobreseimiento

La presunción de inocencia de Antonio David Flores se ha debatido mucho. Sin embargo, a fecha de hoy, la justicia ha actuado respetándola. “Lo que me sorprende es que, en otros juicios que, por ejemplo, son políticos, como el caso Bárcenas o cuando hablamos del Rey, no se debate tanto de la presunción de inocencia como cuando tratamos casos de violencia de género”, manifiesta la periodista. 

Además, la profesora quiere remarcar que es un caso donde actualmente hay un sobreseimiento, un proceso judicial que implica una suspensión por parte de un juez o de un tribunal de un procedimiento por falta de pruebas o por otra causa. Como bien remarca Bernal-Triviño, “no indica ni que ella haya puesto una denuncia falsa, como tantas veces se hace creer, ni que él es inocente. Sencillamente, ahora mismo la situación está parada”. 

Juicio mediático

Esto ocurre en una amplísima mayoría de los casos de violencia de género en los que es muy complicado acreditar determinado tipo de pruebas. "Todos los operadores jurídicos, no solamente juezas y jueces, sino abogadas y abogados, y fiscales, tienen que hacer un ejercicio de reflexión de que la perspectiva de género está avanzando de forma muy lenta dentro de la judicatura", reflexiona la profesora de la UOC. 

¿Se ha convertido la situación en un juicio mediático contra Antonio David? “Esa afirmación me parece un tanto contradictoria”, asegura la tertuliana. "Se acusa de juicio mediático a una mujer que precisamente denuncia que eso es lo que ha sufrido durante años. A fecha de hoy, la presunción de inocencia sigue estando como prioridad en la justicia y desde luego no ha afectado para nada en el caso de Antonio David Flores, ya que no se le ha puesto ningún tipo de pena todavía”, aclara la periodista sobre los términos usados. 

Maternidad

Uno de los hechos que más se ha cuestionado sobre Rocío Carrasco en los últimos años es si es una buena madre o no. Según Bernal-Triviño, este es “uno de los grandes conceptos machistas que más le ha gustado a la prensa a lo largo de toda su historia”. De esta manera, se crea la concepción de la madre con una “visión patriarcal” que tiene que tener “dedicación absoluta y de sacrificio con los hijos”. Además, antes de crear el "mito de la mala madre", hace falta crear el “mito de la mala mujer”, que es aquella que hace su vida, se va de fiesta y es acusada de infidelidad. “Son construcciones muy comunes en el maltrato”, explica la profesora. 

La gente no conoce lo que es la violencia de género, ni siquiera habla con las víctimas porque considera que es un tema personal y privado. Ese desconocimiento es utilizado por el propio machismo y además permite el crecimiento de estos mitos”, comenta Ana Bernal-Triviño. “La gente solamente reconoce a las víctimas de violencia de género cuando son asesinadas y, a veces, ni eso, porque piensan que algo ha hecho para llegar hasta esa situación. Hace falta avanzar muchísimo más a un reconocimiento público y comprometido de verdad”, expresa la redactora. 

Muchos años

Se ha cuestionado mucho el hecho de que Rocío Carrasco haya tardado tantos años en hablar y explicar su verdad. Sin embargo, la periodista asegura que esto “no implica que su testimonio falte a la verdad”. “Un informe reciente que acredita que, según la media, las víctimas pueden tardar ocho años en denunciar”, informa la profesora.  

Además, las mujeres que tienen más estudios superiores son las que más tardan en realizar la denuncia porque precisamente por la idea que se tiene de la idea de víctimas, ellas tardan mucho más en identificarse en estos procesos. 

Falta de información

¿Por qué falta tanta información sobre la violencia de género? “Porque se considera una situación privada, una situación personal y durante muchos años se ha hablado de ella como crímenes pasionales, como una relación cerrada entre dos personas”, comenta la redactora. Además, el proceso de denuncia es complicado y muchas mujeres se encuentran con el “calvario judicial”, una fase crítica en la que las mujeres tienen que exponer sus vivencias una y otra vez con la necesidad de ser creídas. 

“En el caso de Rocío Carrasco, estoy viendo cómo están brotando todos esos mitos, todos esos prejuicios y no existe ni siquiera una cautela por escucharla, sino que incluso antes de que comentes determinadas cosas, ya se le está cuestionando y buscando el detalle, para intentar invalidar su testimonio. Eso cuando se traslada a las mujeres que están de forma anónima, que no tienen apoyo social, al final las termina dejando muy desamparadas, muy aisladas, y muchas de ellas incluso terminan decidiendo apartarse de ese calvario judicial", sentencia Ana Bernal-Triviño.