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La cantante española Isabel Pantoja, en una imagen de archivo / EP

El abogado de los Rivera confía en la "buena fe" y el "espíritu navideño" de Isabel Pantoja

Joaquín Moeckel ha sorprendido al mantener su fe en que la tonadillera entregará voluntariamente los objetos de Paquirri a sus clientes

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El abogado de Francisco y Cayetano Rivera, Joaquín Moeckel, ha sorprendido a la prensa tras presentar el segundo requerimiento notarial para que Isabel Pantoja entregue voluntariamente los objetos de Paquirri a sus clientes.

A pesar de la evolución del conflicto, que se encamina hacia la vía judicial, el letrado se mantiene en sus trece y cree en la "buena fe" y en el "espíritu navideño" de la tonadiller a para resolver el problema. Eso sí, si no cumple con sus esperanzas, se verá las caras con los hijos de Carmen Ordóñez en los tribunales.

"¿Tanto daño le han hecho estos niños?"

"Sigo creyendo absolutamente en la buena fe de Isabel Pantoja y en el espíritu de Navidad y en que alguien en vez de poner intoxicación ponga buena fe y diga, vamos a ver, señora, ¿de verdad tanto importa entregarle a los verdaderos legítimos de las propiedades sus cosas? ¿Tanto importa de verdad?", afirma Joaquín Moeckel.

Sorprendido porque la tonadillera todavía no haya hecho entrega de los trajes de Paquirri, el letrado confía en no tener que iniciar una batalla judicial con la artista. Además, pensativo, se pregunta: "¿Tanto daño le han hecho estos niños, hombres hoy, a esta señora? De verdad, ¿tanto daño le han hecho?".

"Démelos y se acaba esto"

Moeckel recuerda que "cuando murió su padre, eran niños. Entregarle las cosas de un padre a un hijo, ¿eso es tan doloroso para esta persona? Oiga, no estamos hablando de una finca de 5.000 hectáreas ni de un fondo de inversión en Estados Unidos. Estamos hablando de tres trajes de torear, cuatro muletas, dos estoques y una capilla. Por favor, ¿de verdad esto merece la pena la que se está montando?".

Además, el abogado le recuerda a Isabel Pantoja que "no la estoy montando yo. Si usted me lo diera, no se montaría nada. Así que démelos y se acaba esto". Del mismo modo, el letrado asegura que prefiere llegar a un acuerdo a tener que demandar a la tonadillera: "Los juicios son cosas muy delicadas, porque son resultados inciertos, costos y tiempo. Son la última de las cosas, porque si la gente cumple lo que firma, no harían falta los jueces para esto. Hacen falta para otras cosas, pero para esto no".