Los problemas continúan para María Teresa Campos. Si ya tuvo dificultades para encontrar comprador de su mansión y conseguir un nuevo piso cerca de Terelu, con la mudanza se ha encontrado un nuevo problema.

La malagueña está ansiosa por terminar todo el trajín y abandonar su enorme casa de 1.615 metros cuadrados y más de 6.000 de parcela, para acercarse está a tan solo 300 metros de la casa de su hija mayor. Claro que, una vez firmado el contrato de alquiler de su nueva vivienda, se ha dado cuenta de que las nuevas dimensiones de su nuevo ático pueden ser un problema.

Inconvenientes

El inmueble es diez veces más pequeño, de 160 metros cuadrados, y eso implica que la presentadora debe prescindir de algunos objetos que tenía en su mansión. Uno de los mayores problemas es que no tiene espacio para alguna ropa y, sobre todo, para uno de sus complementos favoritos: los zapatos.

Algunas prendas, además de ser de alto valor monetario, tienen también para la periodista un alto valor sentimental. Por eso, pese al ansia de poner fin a esta mudanza, está algo dolida emocionalmente.

Apoyos

Acompañada por su chófer y fiel asistente Gustavo, Teresa siguió atentamente el traslado de sus muebles, comprobando que todo se hiciese correctamente y expectante por terminar una titánica mudanza que, sin embargo, afronta con gran alegría.

Carmen Borrego también ha hecho acto de presencia en estos momentos tan dolorosos. "Para nosotros ha sido la casa familiar porque he vivido aquí con mis hijos de pequeños", recuerda la colaboradora de Sálvame. "Como dice Terelu, los fines de año han sido maravillosos, pero también las fiestas que organizaba mi madre por sus cumpleaños en la piscina que venía muchísima gente y hacía unos catering estupendos. Eso en la casa que se va ahora mi madre es imposible", lamenta

Habla Carmen Borrego

Acerca de cómo lo lleva su madre, indica que “lo va a pasar mal cuando se vaya de esta casa, pero estoy convencida que cuanto antes le montemos su casa y esté cómoda se va a ir en función de eso. Lógicamente para mi madre dejar su casa, que es el esfuerzo de toda su vida, es algo difícil”. En este sentido, asegura que ha propuesto “hacer una fiesta con todo vacío” en la mansión, “pero no me sigue nadie, oye" bromea.

Sobre el lugar elegido por su madre apunta que “está a diez minutos” de su casa. “Pero bueno, ella quería irse a casa de Terelu porque es una zona nueva, la quería cerca de Terelu y la ha conseguido", sentencia. Por ahora, no ha visto ni cómo es la nueva casa. ¿Una nueva indirecta para su hermana?