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Red social Omegle / OMEGLE.ONL

¿Qué es la red Omegle y por qué no para de crecer?

Esta red en la que se chatea con extraños sin filtro alguno se ha popularizado entre los más jóvenes

Carlos Losada
6 min

Omegle es el nombre de una red social poco conocida que se creó hace una década y que ahora está teniendo un repunte de popularidad por el repentino uso que están haciendo de ella los usuarios más jóvenes, que ven en sus peculiares características una ventaja que puede resultar, cuanto menos, poco recomendable.

No en vano, son muchas las voces que ya se han alzado para avisar de que Omegle no es segura ya que en ella no hay ningún tipo de filtro y no es necesario registrarse.

¿Cómo funciona Omegle?

Así es, empezar a chatear en Omegle es tan sencillo como entrar en la web y pulsar en el botón que permite hablar con un extraño. No se requiere nada más. De hecho, cuando el usuario intercambia mensajes con su interlocutor, a este lo denomina directamente como extraño, dejando claro que no sabe de él más que lo que desee contarle.

Obviamente esto ofrece una libertad y privacidad totales, aspectos que están atrayendo a los más jóvenes que se dejan llevar generalmente por conversaciones subidas de tono. Tanto es así que lo más común es que el extraño solicite el número de WhatsApp o el perfil de Snapchat o Instagram para seguir intercambiando imágenes y vídeos por mensajes privados. El objetivo final suele ser el sexting o sexo virtual.

También vídeo

Además de la opción de chat instantáneo, también hay vídeo, aunque los usuarios suelen utilizarlo en menor medida, ya que eso supone mostrarse directamente desde el primer momento. Además, en ese caso Omegle avisa de que está siendo monitorizado.

Claro que hay una parte que no está censurada a la que se puede acceder asegurando la mayoría de edad, es decir, más de 18 años. No obstante, cualquier menor puede engañar a la aplicación ya que no exige ningún tipo de identificación, con lo que una persona de 13 años tiene la posibilidad de acceder a un videochat con cualquier desconocido que puede mostrar lo que quiera y donde quiera.

Modo espía

A las dos opciones anteriores se le une un Modo Espía, en el que el usuario puede hacer una pregunta a otros dos participantes o directamente a uno. De esa manera pueden hablar incluso tres personas y discutir lo que están contestando.

Tanto en el Modo Espía como en el vídeo o en el chat de texto, cualquiera puede salir en el momento en que lo desee sin que el extraño con el que se está hablando pueda rastrear con quién ha hablado o compartido el momento. Y son estas características las que han hecho que Omegle haya comenzado a calar entre los más jóvenes, sobre todo entre hombres que buscan mujeres con las que compartir sexo virtual.

Hombre con un teléfono / PEXEL
Ciberdelincuentes / PEXEL

Repunte

El mayor momento de crecimiento de Omegle se ha producido a finales de 2020 y comienzos de 2021, coincidiendo con los meses de frío y la imposibilidad de salir por la noche, tal y como se hacía antes de la pandemia de coronavirus.

No en vano, llegó a estar entre las tendencias de Google durante ese tiempo, lo que da una buena muestra del interés que ha despertado este modo de relacionarse con extraños. Y es que es raro entrar en la web y que no haya más de 35.000 usuarios online.

Peligros

Como se ha apuntado, uno de los principales problemas que surgen con la red Omegle es que no tienen ningún tipo de filtro y que no es necesario registrarse. Y si en las redes sociales más habituales ya existen todo tipo de riesgos para los menores (y para los que no lo son), aquí se multiplican.

En la web dejan claro que es para mayores de 18 años, que no pueden acceder los menores de 13 y que los jóvenes que se hallan entre esas edades pueden participar con el consentimiento de sus padres. Sin embargo, no hay controles al respecto.

Fuera de los 'app stores'

Ante esta situación, la app de Omegle fue retirada de los stores de Apple y de Android, de manera que solo se puede acceder a ella vía web. Esta decisión fue tomada cuando se constató que cualquier adolescente menor de edad podía compartir un vídeo chat con un adulto y realizar cualquier práctica sexual.

A esto se añade el hecho de que no se sabe con quién se está hablando y la posibilidad de que haya extorsionadores o cualquier otro delincuente. Asimismo, es posible enviar links a direcciones que pueden ser peligrosas para el ordenador y para los datos personales. Por el momento no parece que la app online vaya a cambiar y a pesar de estos peligros, el número de usuarios no desciende.