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Frutas exóticas / AMOON RA EN UNSPLASH

Cinco frutas exóticas (y desconocidas) para incluir en la lista de la compra

Las personas consumen cerca de 90 kilos de fruta al año, pudiendo dar paso a especies totalmente desconocidas

Rocío Ortiz
6 min

Nadie puede negar que las frutas son una parte esencial de nuestra alimentación. De hecho, según la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas, una única persona en España consume cerca de 90 kilos de fruta fresca al año y gasta una media de 140 euros en dicho producto.

Según este informe, las frutas que más éxito tienen entre los consumidores españoles son los cítricos, como las naranjas, los limones o las mandarinas. No obstante, en segundo lugar encontramos un grupo que destaca por su particularidad: las frutas éxoticas, como el kiwi, la piña o el aguacate. El sabor de estos productos ha conseguido hacerles un hueco en la despensa, pero aún existen muchísimas variedades que los comensales desconocen y que, sin duda, deberían probar. ¿Qué frutas exóticas merecen una oportunidad?

Salak

Procede de Indonesia y también recibe el nombre de "fruta de la serpiente". Su sabor es ácido, aunque tiene matices dulces, y el tacto de la pulpa recuerda mucho al de una manzana. Sin embargo, por fuera presenta una corteza áspera y escamosa, de ahí su segunda denominación.

La fruta salak es muy rica en vitamina C, antioxidantes, fibra y potasio. Además, ayuda a mantener la piel suave y previene el envejecimiento. Y, por si esto fuera poco, también contiene una sustancia llamada pectina, que ayuda al cerebro a deshacerse del colesterol nocivo. Por eso, en muchas partes del mundo también es conocida como "la fruta de la memoria".

Pitaya 

Todo el mundo la llama "la fruta del dragón" y es originaria de Centro América. Las personas que la conocen seguramente piensen en la típica pitaya roja por fuera y blanca por dentro, de forma ovalada y con espinas en la corteza, pero existen dos variedades más. Por un lado, la pitaya que incluye pepitas en la pulpa y, por otro, la que es de color amarillo y blanco.

Esta fruta tan deliciosa aporta vitaminas C y B, calcio, fósforo, hierro y proteína vegetal. Además, al igual que otras especies más comunes como la sandía, tiene un gran contenido de agua y es muy beneficiosa por su acción antiinflamatoria y antioxidante. De sus pepitas también se puede obtener muchas propiedades, ya que son comestibles y contienen ácidos grasos saludables. Se trata, sin duda, de una fruta muy completa.

Fruta dragón / HELEN THOMAS EN UNSPLASH
Fruta del dragón o pitahaya / HELEN THOMAS EN UNSPLASH

Carambola

Tiene forma de estrella y se utiliza muy a menudo como elemento decorativo. Esta fruta exótica proviene de Malasia e Indonesia y su sabor es muy similar al del melón. Además se puede comer de muchas maneras, las más populares son cruda, cocida o aliñada con diversas especias.

La carambola ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares debido a sus propiedades antioxidantes y su alto contenido en vitamina C. Eso sí, para disfrutar de todas sus ventajas es importante fijarse en la corteza. Si esta es demasiado oscura, se debe meter en la nevera de inmediato, ya que significa que todavía no está madura.

Guapuru

Su aspecto es muy parecido al de las uvas moradas, pero está fruta exótica es una de las más especiales y extrañas ya que, al contrario que la mayoría, crece en el tronco de un árbol, como si fuera una especie de hongo. Esta planta solo nace en Latinoamérica y su nombre es Jabuticaba

El sabor del guapuru es muy dulce y se ultiliza sobre todo para cocinar postres o hacer mermeladas y licores. Asimismo, tiene propiedades muy interesantes para la salud, de hecho, en estos países se suele utilizar como remedio para el asma, el exceso de azúcar en sangre y para regular la actividad intestinal. 

Manos de buda

Se trata de un miembro de la familia del limón, aunque por su aspecto resulte difícil de creer, ya que en lo único en lo que se parecen es en el color de la piel. Esta fruta crece en Japón, China e India, donde se ultiliza como ofrenda en templos budistas, de ahí su nombre atípico. En España es muy fácil de encontrar, ya que se está comenzando a cultivar en algunas zonas de Valencia.

Esta fruta no contiene pepitas ni cáscara ni pulpa, se puede comer recién cogida del árbol y, al igual que el limón, no se suele emplear en solitario. Su función principal es acompañar a licores, postres o incluso a algunas comindas.