Barco hundido en el mar

Barco hundido en el mar PEXELS

Curiosidades

Esta es la playa de Tarragona que esconde un cementerio de barcos de la Primera Guerra Mundial

Más de una decena de pecios yacen en las profundidades de la costa ocultando una historia que ahora está llena de vida

17 enero, 2024 12:51

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Las costas catalanas esconden grandes tesoros. Pero también de muertos. La historia ha hecho que el Mediterráneo sea uno de los mayores cementerios del mundo, pero también oculta sorpresas. Una de ellas, un extraordinario cementerio de barcos de la Primera Guerra Mundial.

No son pocos los buceadores que, desde hace años, se acercan al Golfo de Sant Jordi, en la costa de Tarragona, para echarles un vistazo. En total hay allí más de una decena de embarcaciones que, además, se han convertido en un ecosistema propio en el que conviven varios organismos marinos.

A casi 100 metros de profundidad 

Este accidente geográfico, al lado del Delta del Ebro, fue testigo de la ruta oeste del Mediterráneo durante la Primera Guerra Mundial. Entre Tarragona y el cabo Tortosa, los submarinos alemanes acechaban a los barcos aliados que transportaban materiales esenciales. Unos barcos que, desde hace más de un siglo yacen en las profundidades del mar.

Uno de ellos es el Chulmleigh, conocido como el "vapor del Momell". Este carbonero inglés, hundido en 1917, se erige como una pieza única de "arqueología industrial". A 83 metros de profundidad, sus estructuras se preservan intactas, ofreciendo una ventana única al pasado.

La mayor tragedia

Otro de los barcos míticos que se hallan allí es Medjerda, un vapor-correo hundido en 1917 a 105 metros de profundidad. Este barco, que conectaba Port-Vendres (Francia) y Oran (Argelia), una tragedia que se grabó en las retinas de la historia. La mayor que se ha producido en las costas catalanas.

Torpedeado sin previo aviso, este buque, que llevaba a bordo a soldados que regresaban al frente, fue atacado por sorpresa por un submarino alemán, ahogando las vidas de 400 personas que perecieron en las gélidas profundidades marinas. Ahora, curiosamente, está poblado por gran cantidad de peces.

Un barco golpeado dos veces

Para completar este trío está el pecio conocido como Correo. En realidad es el barco de vapor Cavour y era conocido por hacer la ruta Italia-Argentina, tan frecuentada para huir de la pobreza, el fascismo y, posteriormente, la guerra.

Antes de que realizara su último viaje en 1917, ya tuvo un susto. En 1909 protagonizó un tremendo accidente con el transatlántico Republic en 1909. Ese año, el barco hundido fue este último. El Cavour sobrevivió. Ocho años más tardes, los alemanes lo abatieron, hundiendo el barco y a sus víctimas a 52 metros de profundidad.

Historia hundida

Estos son sólo algunos de los barcos hundidos durante la Primera Guerra Mundial que hay en el golfo de Sant Jordi, pero hay hasta diez más. Cada uno tiene su historia y son muchos los submarinistas que se acercan a tocar y bucear por estos restos de la historia.