Primer fin de semana de la operación salida de verano superado y, a partir de ahora, cada 15 días se repite la misma escena: colas kilométricas para salir de Barcelona y otras tantas a la entrada o de camino a los principales destinos turísticos de Cataluña. Todo con un aliciente extra: la presencia de más radares en las carreteras.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido incrementar el número de radares en las carreteras con el objetivo de mejorar la seguridad vial y reducir los accidentes causados por el exceso de velocidad. Pese a las buenas intenciones, son muchos los conductores que se muestran indignados por ellos y hacen lo posible para saber dónde están estos radares.

Radares detectados en Google Maps CG

Uso de Google Maps 

Una vez prohibidos los inhibidores de estos radares, lo único que puede hacer el ciudadano es contar con aplicaciones que detectan dónde están situados. Hay muchas y variadas, pero la que más usa uno para llegar a los sitios es Google Maps. Y allí, cualquiera, puede ver dónde están situados los controladores de velocidad.

La app muestra en color naranja y con el icono de una cámara de videovigilancia, la ubicación exacta de los radares en las carreteras. Eso, siempre y cuando se le dé las instrucciones precisas para hacerlo, aunque tampoco es muy difícil.

Cómo hacerlo 

Primero, se ha determinar qué ruta quiere trazar, marcar el origen y el destino. Obviamente, debe indicarse que se irá en coche. Se puede indicar si quiere la vía más rápida, con peajes o sin ellos… eso va a gusto del usuario.

En todo caso, cuando se haya decidido qué ruta tomar, la aplicación de Google ya muestra la vista previa de por dónde ir y ya aparecen los primeros iconos naranjas. Si no se tiene claro dónde están, se puede ampliar la zona e incluso darle al dibujito para ver cuándo fue la última actualización. Y si no aparece ninguno de estos símbolos, no se preocupen, eso significa que no hay radares fijos.

Un usuario consulta a través de Google Maps las coordenadas de Randonautica / UNSPLASH

Excepción 

El adjetivo en este caso es algo importante. Si bien la app es muy precisa a la hora de señalar dónde se encuentran estos controladores de velocidad, no puede determinar si en la carretera se han puesto los llamados radares móviles que, en ocasiones, y más durante estos días, la DGT suele poner.

Más allá de eso, uno puede circular con total normalidad. Procurar seguir las normas de circulación establecidas y no exceder la velocidad marcada por ley y, sobre todo, no mirar el móvil para ver si se está cerca de un radar o no.

Conducción segura 

Si se le dice a la aplicación que inicie ruta y que hable al conductor (opción requerida y más que necesaria para no despegar la mirada de la carretera), Google Maps indicara al conductor cuándo se acerca a un radar. Lo único que hay que activar en los ajustes de navegación son las indicaciones por voz.

Es importante recordar que el uso del teléfono móvil mientras se conduce está prohibido y puede poner en peligro la seguridad del conductor, de los ocupantes del vehículo y la de los demás. La detección de radares por parte de los conductores debe ser utilizada como una herramienta complementaria a una conducción responsable y respetuosa con los límites de velocidad establecidos.

Noticias relacionadas