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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al término de la reunión para debatir el plan de la UE contra el coronavirus / EP

Malestar financiero por el plan de la UE contra el coronavirus: “Es muy insuficiente”

Las medidas del Banco de Inglaterra para Reino Unido superan la cuantía acordada por el Consejo europeo para los 26 miembros

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La reunión de urgencia que el Consejo europeo celebró el pasado martes para abordar la crisis del coronavirus en el ámbito de la Unión Europea no ha dejado buenas sensaciones, especialmente en el ámbito financiero. El principal resultado del encuentro, celebrado a través de videoconferencia, fue un programa de ayuda valorado en 25.000 millones de euros, cuantía que los mercados estiman notablemente insuficiente para tratar de minimizar el impacto que puede tener la crisis del virus llegado de China para las economías del Viejo Continente.

Dada la avanzada hora de la tarde a la que finalizó la reunión, las primeras reacciones llegaron ya este miércoles cuando, además, el mercado se encontró por sorpresa con un plan de actuación por parte del Banco de Inglaterra destinado al Reino Unido, que desde finales de enero ya no pertenece a la Unión Europea.

Al contrario de lo sucedido con el Consejo europeo, las medidas de los británicos sí han sido muy aplaudidas en los mercados y ya no tanto por el recorte de medio punto en los tipos de interés como por los estímulos fiscales a la banca para que financie a las empresas más afectadas por el virus, especialmente las pequeñas y medianas compañías.

Plan mayor solo para Reino Unido

El banco emisor británico procederá a flexibilizar las exigencias de capital a los bancos que están bajo su supervisión (y que ya lo estaban antes del Brexit, puesto que Reino Unido no formaba parte de la Unión Europea Monetaria), con el fin de que tengan un mayor margen para apoyar a las empresas y permitirles aplazar pagos.

En total, un plan valorado en algo más de 30.000 millones de libras esterlinas (cerca de 33.000 millones de euros), sólo para la economía británica. Una cifra que contrasta con la acordada por el Consejo europeo para los 26 miembros que permanecen en el seno de la disciplina comunitaria.

A la finalización de la reunión, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo una referencia breve al contenido de la misma y confirmó que una de las reivindicaciones de España había sido la puesta en marcha de mecanismos para dotar de liquidez a las pymes, algo prácticamente extensible el resto de países miembros. Sin embargo, la comunidad inversora estima que la dotación del plan se queda muy corta.

Italia precisa el 80%

“Sólo Italia, con la situación que tiene actualmente como país europeo más afectado por el coronavirus, precisaría de entre el 80% y el 85% del plan”, se apunta desde una firma de análisis internacional. La comparativa con el plan británico deja un tanto en evidencia el esfuerzo comunitario que, además, no será inmediato. Como explicó el propio Pedro Sánchez, el plan tendrá varias fases y en la primera tan solo se destinarán 7.500 millones de euros.

Otra de las pruebas de que el acuerdo comunitario ha dejado insatisfecha a la comunidad financiera ha sido el alarmista mensaje enviado por la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, quien ha alertado de que la crisis del coronavirus se puede asemejar a la de finales de la pasada década si los gobiernos no se aprestan a tomar medidas coordinadas de manera urgente.

Las palabras de Lagarde llegaban 24 horas antes de la crucial reunión de la entidad que preside, de la que se esperan medidas después de los pasos dados por otros bancos centrales de las principales economías del mundo como la Reserva Federal, el Banco de Canadá y el comentado del Banco de Inglaterra.

Caixabank iguala a la UE

Mientras, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hablaba de una crisis de resultado incierto, que reducirá de forma significativa el crecimiento de la economía mundial aunque ni siquiera el organismo multilateral se atrevía a aventurar en qué proporción.

Entre los inversores comienza a cundir la idea de que, a diferencia de la de 2008, la actual crisis no es tanto de liquidez sino de confianza. Y, por ahora, los líderes europeos no parecen estar dando la talla en este capítulo.

Este miércoles, una entidad financiera comercial europea como Caixabank anunció el lanzamiento de un plan para adelantar préstamos preconcedidos a pymes y autónomos con el objetivo de que puedan afrontar posibles problemas de pagos derivados de la crisis del coronavirus. La cuantía de la actuación es de 25.000 millones de euros, idéntica cifra a la del plan de choque de la UE. Una señal más de que en el Consejo del pasado martes no parecieron medir de forma adecuada las consecuencias de una crisis que va camino de marcar un antes y un después.