Imagen de la ciudad de Barcelona desde el Tibidabo / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

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Confidente VIP

El Tibidabo sólo ganó 43.000 euros en 2022

Las instalaciones de la montaña de Collserola, de titularidad municipal, recibieron a 625.000 visitantes

8 junio, 2023 23:30

La empresa Parc d’Atraccions Tibidabo SA (Patsa), dependiente del Ayuntamiento de Barcelona, consiguió en 2022 los primeros beneficios en tres años, debido a la mayor afluencia de público por la mejora de la situación sanitaria.

El recinto abrió durante 147 días y acogió a 625.000 clientes, frente a 400.000 en 2021, 110.000 en 2020 y 718.000 en 2019. El parque cuenta con un censo de 20.000 familias inscritas como socias, que son clientas habituales.

Facturación

Los usuarios aportaron unos ingresos netos de 15,4 millones de euros, un 81% más. Se reparten entre la venta de entradas, 6,1 millones; aparcamiento, 4,7 millones; y gastronomía, 3,9 millones; el resto procede de la venta de artículos de recuerdo y merchandising.

Ganancias escasas

Con el impulso del giro, las partidas de resultados entraron en números negros, aunque arrojaron sumas muy modestas. El beneficio de explotación se saldó con 389.000 euros, cuando un año antes presentaba un déficit de 2,8 millones. Las ganancias brutas prácticamente quedaron consumidas por los gastos financieros, cifrados en 345.000 euros.

Patsa rubricó sus cuentas con un minúsculo beneficio neto de 43.000 euros, frente a unas pérdidas de 2,9 millones en 2021.

Pasivos

El Tibidabo carece de créditos bancarios. Las deudas, por importe de 16 millones, corresponden a su matriz, la holding Barcelona de Serveis Municipals (BSM), del Ayuntamiento.

El grueso de los préstamos se utilizó para cubrir el agujero registrado durante el bienio negro 2020-2021.

Entes recaudadores

BSM alberga en sus estados contables las empresas dependientes de la corporación municipal. Entre otros negocios, tiene a su cargo Cementiris, la grúa, los aparcamientos, el tratamiento de residuos, Mercabarna, Parc Güell, Zoo y Bicing.

El Tibidabo pertenece al consistorio desde el año 2000. A partir de esa fecha todos sus gestores han sido nombrados a dedo por los jerarcas de la alcaldía.

Jefes cambiantes

Ello significa que los presidentes se han sucedido a paso de carga, al compás de los cambios políticos experimentados en la plaza de Sant Jaume. Desde 2015 han ocupado la poltrona de forma sucesiva Joan Puigdollers, Gerardo Pisarello, Daniel Mòdol, Eloi Badia y Albert Batlle.

Tras las elecciones del pasado 28 de mayo, este último pende de lo que decida el gobierno local que surja de las negociaciones políticas entre las formaciones.

Gestión deplorable

Las dos décadas de administración pública del Tibidabo no han sido fructíferas. Se alternaron ejercicios positivos con otros negativos, pero el saldo conjunto es calamitoso, pues suma unas pérdidas de casi 8 millones.

Al cierre de diciembre último, los recursos propios están contabilizados en 12 millones. Engloban unas pérdidas arrastradas de años anteriores de casi 10 millones.

Fusión

En todo caso, la sociedad Parc d’Atraccions Tibidabo tiene los días contados. Por acuerdo consistorial, Barcelona de Serveis Municipals absorberá e integrará en sus estados contables todos los activos y pasivos de su filial Tibidabo.

Con semejante apaño, las magnitudes económicas de ésta se diluirán en las de BSM. En consecuencia, ya no será posible conocer la evolución financiera del parque de recreo.

Cortocircuito de Barcelona Energía

Lo mismo ocurre con la compañía eléctrica Barcelona Energía, que lanzó la todavía alcaldesa Ada Colau, para competir con las grandes compañías eléctricas y gasistas.

No es una entidad mercantil independiente, sino una mera división de BSM. De esta manera se oculta el fracaso estrepitoso de la iniciativa, que apenas ha cosechado clientes privados y se viene saldando con quebrantos crecientes.