Imagen de Las Ramblas de Barcelona, en Cataluña, España / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

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Frenazo al crecimiento de la economía catalana: Govern y analistas discrepan sobre su intensidad

La Generalitat de Cataluña admite una desaceleración para 2024, pero más suave que el esperado por los expertos, que prevén un frenazo serio para el territorio con descensos próximos a un punto

10 octubre, 2023 23:30

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Cataluña no será inmune a la desaceleración que multitud de organismos multilaterales y expertos prevén para las principales economías del planeta en 2024, como consecuencia de la persistencia de una elevada inflación, los efectos de las subidas de tipos y las incertidumbres geopolíticas. Menos consenso se da, no obstante, en la intensidad del freno. Las optimistas perspectivas de la Generalitat, en forma de aterrizaje suave, contrastan con las de los expertos, que hablan un movimiento más acusado. 

Apenas unas horas después de que la Generalitat publicara una actualización de sus previsiones para el bienio 2023-2024, que contemplan una revisión a la baja del crecimiento de cuatro décimas para el próximo año, BBVA Research hacía lo propio con sus cálculos sobre las comunidades autónomas, en los que Cataluña no sale precisamente bien parada. 

Hasta siete décimas

Bien en cierto que en ambos casos, la cifra prevista coincide: un incremento del 1,8% en el PIB para 2024; una magnitud que, en el caso del departamento de análisis de la entidad financiera coincide también con su estimación para el conjunto del Estado.

La discrepancia viene dada por la intensidad de la desaceleración, dado que la estimación comparable no era la misma. En el caso del Govern, el último cálculo hasta este lunes reflejaba un crecimiento del 2,2% para el próximo año. Las previsiones publicadas por BBVA Research al cierre del primer trimestre hablaban de un incremento del PIB del 2,5% en el caso de Cataluña.

Márgenes agotados

Es decir, una revisión a la baja que prácticamente duplica la estimada por el Govern. Y esto pese a que también se dan numerosas coincidencias en los factores que llevan a la rebaja de las estimaciones. 

En este sentido, destaca la alusión al sector del turismo, cuyos márgenes están prácticamente al límite, dado que este 2023 está siendo notablemente positivo para el sector y apunta a cifras de récord histórico para dejar atrás definitivamente la pesadilla que supuso la pandemia.

Recuperación industrial

El Govern apunta en sus estimaciones que el descenso de la demanda exterior, como consecuencia del aumento de precios y costes, también reducirá el ritmo de crecimiento de las exportaciones, uno de los motores de la economía catalana.

Mientras, BBVA Research apunta a la recuperación de la actividad industrial y de los servicios no turísticos como factores que contribuirán en parte a reducir el efecto negativo de los anteriores, pese a lo que no podrán evitar un considerable frenazo.

Madrid amplía diferencias

En el caso de este servicio de estudios, sus previsiones son idénticas en los casos de Cataluña y el conjunto de España (+2,5% para 2023 y +1,8% en 2024); de cumplirse los cálculos de la entidad financiera, la Comunidad de Madrid ampliaría las diferencias abiertas en estos últimos años, dado que la estimación para el próximo año es idéntica para ambas regiones pero en 2023 en cinco décimas superior en el caso de la región que alberga la capital de España.

La sensación de pesimismo respecto al próximo ejercicio también se percibe entre los emprendedores, como refleja el estudio de clima empresarial que elabora cada año la Cámara de España con la colaboración de Sigmados y que se presentó este martes ante los medios de comunicación.

Clima empresarial

De acuerdo con el informe, siete de cada diez empresarios participantes en el estudio se muestran igual o más optimistas acerca del presente ejercicio que antes de que comenzara pero más de la mitad augura que no será capaz de cumplir sus expectativas en 2024.

Los principales factores que contribuyen a la existencia de este sentimiento negativo están relacionados con el mantenimiento de una elevada inflación, los efectos de la subida de tipos de interés, el incremento de costes y la creciente presión fiscal.