María Reig, accionista de referència de Crèdit Andorrà, con el Hotel Mandarin al fondo

María Reig, accionista de referència de Crèdit Andorrà, con el Hotel Mandarin al fondo FOTOMONTAJE CG

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María Reig bate récords con la venta del Mandarin Barcelona: más de dos millones por habitación

La financiera andorrana coloca el mejor hotel de lujo de la Ciudad Condal "a un precio jamás visto en España" y supera operaciones como el Villa Magna y el Bless, en Madrid

3 julio, 2023 23:37
Ignasi Jorro Víctor Recacha

María Reig ha pulverizado récords en la industria turística española al vender el hotel Mandarin Oriental Barcelona al grupo saudí The Olayan Group por más de dos millones de euros por habitación. La financiera andorrana, accionista de referencia de Crèdit Andorrà, ha logrado que el comprador pague un precio que "jamás se había alcanzado en España", ni cuando se vendieron los hoteles Villa Magna y Bless en Madrid en 2022. 

Lo destacan fuentes del sector hotelero, que subrayan que la colocación del Mandarin (110 habitaciones) a la firma de la Península Arábiga "lleva a la hotelería española a cotas jamás vistas antes". Reig Capital Group, family office de los Reig, pedía 230 millones de euros por el hotel, ubicado en la antigua sede del Banco Hispano Americano en pleno Paseo de Gracia, la Milla de Oro de Barcelona. Pero ese precio, recuerdan los mismos interlocutores, no incluye las suites superiores. Corresponden al edificio adjunto, propiedad de Isak Andic, fundador de Mango. Tampoco los locales comerciales, valorados en cerca de 15 millones de euros cada uno.

Hotel Mandarin Oriental de Barcelona / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

Hotel Mandarin Oriental de Barcelona / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

Más de dos millones por habitación

Reig Capital ha logrado que The Olayan -también dueño del 50% del Ritz de Madrid- pague más de dos millones por cada una de las cerca de 80 habitaciones del establecimiento que sí se han vendido -las suites del edificio de Mango, el triple de caras, seguirán formando parte del negocio pero en régimen de alquile. Se quedan al margen de la operación las 27 suites que son propiedad del fundador de Mango. No se han vendido porque están arrendadas al vehículo inversor andorrano: estas habitaciones ubicadas en el edificio de la cadena de moda, el triple de caras, seguirán formando parte del negocio pero en régimen de alquiler.

Imagen de una habitación del hotel Mandarin Oriental Barcelona

Imagen de una habitación del hotel Mandarin Oriental Barcelona Cedida

La family office del Principado pedía 240 millones por la actividad que sí tenía en propiedad, un precio que algunas valoraciones independientes dejaban diez millones por debajo y que no se habrá alcanzado, según el mercado. El sector apunta que los Reig no han cumplido con sus expectativas, pero indican que esto no se debe interpretar como un tropiezo. El precio final, que ninguna de las partes ha confirmado, supera lo que pagó por habitación Sancus Capital Partners por los hoteles Villa Magna y Bless de Madrid hace casi un año. Antes, sus antiguos propietarios habían abonado 210 y 115 millones por hacerse con estos activos, insisten. 

Las claves: baja rentabilidad y 'trophy asset'

El récord que fija la venta del Mandarin Barcelona en la industria hotelera en España tiene otras consecuencias. Su nuevo dueño, The Olayan Group, "tendrá una baja rentabilidad" cuando ponga el hotel a trabajar tras desembolsar los cerca de 200 millones que se asegura que se han movido en la operación. Desde el sector corroboran que la explotación del nuevo Mandarín tras el paso de los Reig -que lo construyeron y abrieron en 2009- será compleja desde el punto de vista de la cuenta de resultados. 

Eso sí, su nuevo propietario ganará un activo simbólico para su portafolio. El Mandarin es un trophy asset: un hotel que no necesariamente dará beneficios. Se compra y vende por motivos de reputación, por deseo del dueño del fondo u otras razones vinculadas a la estrategia de inversión. Cabe tener en cuenta que se trata de una marca de lujo conocida en todo el mundo. 

Vista aérea de una clase de yoga en el 'rooftop' del Mandarin Oriental Barcelona / Cedida

Vista aérea de una clase de yoga en el 'rooftop' del Mandarin Oriental Barcelona / Cedida

La inversión hotelera repunta en Barcelona

En cualquier caso, la superventa del Mandarin, que sigue a la colocación del Hotel Sofía -un cinco estrellas- a Blasson por 180 millones, consolida la inversión hotelera en la capital catalana. De hecho, la Ciudad Condal cayó a unos irrisorios 225 millones de compraventas hoteleras en 2022, como explicó Crónica Global. Son datos de Colliers, no muy distintos de los de otros despachos de intermediación, que las sitúan en 229 millones. 

El hotel Sofía de Barcelona, que compró Blasson en primavera

El hotel Sofía de Barcelona, que compró Blasson en primavera Cedida

Los cambios de mano del Sofía y el Mandarin han elevado esa cifra a cerca de 400 millones. Y aún quedan cinco meses para que termine un 2023 en el que se esperan nuevas transacciones. De hecho, la capital catalana se acerca a las cifras de 2021, cuando se cerraron operaciones en Barcelona por valor de más de 1.100 millones de euros. 

¿Más operaciones? "Dependerá"

En el campo de la continuidad, la salida al mercado y firma del Mandarin es un estímulo para que la inversión hotelera siga creciendo. Eso sí, no significa que se cierren más operaciones. Los hoteleros y analistas consultados coinciden en que "para que haya inversión, tiene que haber producto". El cinco estrellas de Paseo de Gracia "llevaba meses en venta", pero no existen otros activos análogos que busquen comprador.  

En este sentido, desde el sector alojativo recuerdan que el nuevo alcalde de Barcelona, Jaume Collboni (PSC), brinda esperanzas a sus intereses. Destacan que ha prometido flexibilizar el plan hotelero que cierra el paso a todos los inversores que quieran abrir un nuevo hotel en el grueso del tejido urbano de la ciudad. Esa norma, muy restrictiva, tiene el sello del anterior gobierno municipal de Ada Colau. La llegada de los socialistas a la alcaldía abre esperanzas de que, por fin, haya movimiento en la hotelería de la capital catalana y se lancen nuevos productos, como corresponde por su perfil turístico.