El presidente de Estados Unidos, Joe Biden /EFE/EPA/JIM LO SCALZO

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden /EFE/EPA/JIM LO SCALZO

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El parón regulatorio europeo empuja a las eléctricas a EEUU: marco estable, estímulos fiscales

El largo debate que se prevé para la reforma que estudia Bruselas amenaza con retrasar cuantiosas inversiones que irán a mercados más predecibles, como el estadounidense y el australiano

6 marzo, 2023 00:00

El interés de las grandes energéticas españolas por tener presencia en EEUU no es casual. En todos los planes hay un denominador común, como es la búsqueda de un marco regulatorio lo más predecible posible para un sector que invierte a muy largo plazo. Justamente lo que en estos momentos el mercado europeo está lejos de ofrecer y, por el contrario, compañías como Iberdrola, Naturgy y Repsol sí encuentran en plazas como la estadounidense o, incluso, la australiana.

En este aspecto, Iberdrola aventaja claramente al resto, toda vez que cuando pueda culminar la adquisición de PNM Resources, pendiente de la aprobación del regulador del Estado de Nuevo México, se convertirá en la tercera compañía del sector en todo el país. No obstante, Naturgy ya cuenta con una empresa local y varios desarrollos en el sector de renovables y Repsol, que apenas lleva tres años en el campo de las energías limpias, ya ha situado también su primera pica en el país al hacerse con una pequeña desarrolladora de proyectos.

Estímulos fiscales

Detrás de esta fiebre está ni más ni menos que un ambicioso plan multibillonario de la Administración norteamericana, que proporcionará un marco regulatorio estable para los próximos 25 años y que, además de múltiples oportunidades, pondrá encima de la mesa estímulos fiscales para atraer la inversión desde todos los rincones del planeta. 

De ahí que no sea de extrañar que incluso una Iberdrola que ya es una empresa estadounidense en territorio local, a través de su filial Avangrid, se pronuncie en términos favorables sobre el mercado norteamericano cada vez que tiene oportunidad. 

Un mercado "único"

En la última cita de campanillas con analistas e inversores, con motivo del Día del Inversor que celebró el pasado noviembre para presentar la actualización de su plan estratégico a 2025, el consejero delegado de la compañía, Armando Martínez, se refirió a EEUU como “un mercado único”, especialmente por su predictibilidad. 

Uno de los últimos en pronunciarse al respecto ha sido el presidente de Naturgy, Francisco Reynés. En un lugar tan apropiado para la ocasión como una escuela de negocios, Esade, el ejecutivo ha plasmado el contraste existente entre la situación que se vive actualmente en la Unión Europea y el escenario al otro lado del Atlántico.

“En el actual escenario conviven amenazas y oportunidades y una de estas últimas viene representada por los planes de estímulo de EEUU”, sostiene Reynés, para quien uno de los atractivos máximos es la visión a largo plazo de la política energética del país.

“Nuestras inversiones son, como mínimo, a 30 años vista y ellos quieren ofrecernos una visibilidad regulatoria de 25 años, eso es muy importante para nosotros”. Una situación que contrasta con la de la vieja Europa, donde “estamos en el camino de una nueva regulación, pero somos muchos para ponernos de acuerdo. Ahora cada Estado tiene sus propuestas y las está trasladando a la Comisión Europea, pero los intereses son diferentes en función de la situación de cada país”.

Inversiones desincentivadas

Por el lado de los incentivos, mientras que en EEUU se proponen ventajas fiscales para los inversiones, en Europa “se está desincentivando la inversión porque aparecen nuevos impuestos y ahora se busca cómo acabar con los llamados “beneficios caídos del cielo”.

Eso no significa que las energéticas no vayan a invertir en España o en el resto de Europa, pero los ritmos son diferentes. “No se invierte menos, pero el periodo de valoración de la inversión es mayor; es decir, se tarda más en tomar la decisión final”, explica Reynés.

Ignacio Galán (dcha.), presidente de Iberdrola, saluda a Joe Biden, presidente de EEUU, donde la compañía ha focalizado sus inversiones en los últimos años / IBERDROLA

Ignacio Galán (dcha.), presidente de Iberdrola, saluda a Joe Biden, presidente de EEUU, donde la compañía ha focalizado sus inversiones en los últimos años / IBERDROLA

A finales del pasado mes de enero, Iberdrola distribuía entre los medios una nota para dar cuenta de que su fuerza laboral en EEUU alcanza ya las 7.500 personas y que sus inversiones en el país, valoradas en 21.000 millones de euros hasta 2025, generarán 70.000 empleos. 

Al comunicado acompañaba la fotografía del presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, estrechando la mano del inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden, cuya Administración ha impulsado los planes inversores en diversos sectores y, en concreto, el energético, con la vista puesta en acelerar el proceso de descarbonización.

Independencia energética

Mientras una gran parte de los países de la Unión Europea tienen una notable dependencia del gas procedente de Rusia, EEUU lleva años de independencia y autosuficiencia energéticas, especialmente gracias a la explotación petrolífera con fracking, vista con malos ojos en el Viejo Continente. 

Con esta cuestión resuelta, EEUU avanza hacia la reducción de emisiones para lo que parece dispuesto a echar el resto. La UE debe aún buscar un diseño de hoja de ruta para los próximos años sin Rusia en la ecuación. Dos escenarios radicalmente opuestos y que explican por sí solos adónde va la inversión y por qué.