TV3 ignora a las víctimas del 17-A

Seis meses después de los atentados de Barcelona y Cambrils el "30 Minuts" produce un reportaje en el que "descubre" que el iman de Ripoll no era iman, según los imanes salafistas

19.02.2018 17:17 h.
4 min

Cumplidos seis meses de los atentados del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils, el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la exdiputada de la CUP Mireia Boya, han vuelto a aventar dudas, sospechas y acusaciones en torno a la relación entre el iman de Ripoll, Abdelbaki Es-Satty, y el CNI. Boya, por ejemplo, tiene una "teoría" colgada en su cuenta de Twitter en la que llega a la siguiente conclusión: "Potser era terrorisme d'Estat, intent de decretar estat d'excepció i treure l'exèrcit al carrer. Guerra psicològica a un mes i mig del referèndum, per evitar-lo. No, la gestió dels atemptats de Forn i Trapero no els hi perdonaran mai. No ens van poder aturar l'1-O".

Además de tales consideraciones, Boya recomendaba el visionado el reportaje del "30 Minuts" de TV3 "Es-Satty, retrat d'un impostor". Se trata de un trabajo de factura técnica impecable, pretensiones inalcanzables y participaciones muy singulares, como la de Abdelhak Khiame, el director del "Bureau central d'investigation judiciaire" de Marruecos, con poderes absolutos en materia de terrorismo.

A diferencia del director del CNI, el general Sanz Roldán, Khiame no sólo da ruedas de prensa cuando su servicio desmantela una célula terrorista sino que hace declaraciones a los medios extranjeros cuando conviene. En el caso de TV3 le convino para sostener que los atentados de Barcelona y Cambrils no habrían sido posibles si el Estado controlara los centros de culto y a los imanes, como ocurre en el país vecino, y mandar el recado de que la academia de imanes de Rabat sigue estando a disposición de las autoridades españolas.

El reportaje anota detalles como el enterramiento en Marruecos de los abatidos y aporta la perspectiva de un personaje de su entorno, el joven Saber Oukabir, así como la falta de cualificación del iman de Ripoll en materia religiosa. Lo denuncian ante las cámaras los imanes de orientación salafista congregados en Reus, cuya indumentaria tradicional contrasta con el aspecto de infiel que lucía Es-Satty.

Queda claro que nadie controla a los imanes, que la radicalización de los jóvenes asesinos fue de manual y que aún quedan flecos en torno a las relaciones tejidas por Es-Satty en Cataluña. También es obvio que las víctimas siguen fuera de foco. Ningún político que haya ponderado la situación a seis meses vista ha tenido la más leve palabra de recuerdo para los asesinados, los heridos y sus familiares. Sabemos, en cambio, que Saber Oukabir recibe atención psicológica y tratamiento farmacológico, que nadie ha reclamado el cadáver del impostor y que los musulmanes de Ripoll se recuperan poco a poco del impacto, según cuenta el vicepresidente de la comunidad Annour de Ripoll, Rachid El-Marajie.

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