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Una persona mayor, en una residencia para personas dependientes / CG

Los cinco patinazos de la Generalitat con la dependencia

El Govern impagó a los centros en 2014, es incapaz de drenar las listas de espera, da bandazos con la gestión o prioriza la concertación, entre otros

04.04.2018 01:20 h.
3 min

Son los cinco patinazos de la Generalitat de Cataluña con la dependencia. El Govern, ahora tutelado por el Gobierno en virtud del artículo 155 de la Constitución, ha cometido importantes deslices, errores de gestión y ha protagonizado diversas polémicas en el que es, en teoría, uno de los pilares del estado del bienestar desde 2006.

1. Impagos del 2014. La Generalitat se vio obligada a impagar durante once meses el 25% de la factura a las residencias de personas mayores concertadas en 2014. El Departamento de Asuntos Sociales, capitaneado entonces por la consellera Neus Munté, alegó problemas de tesorería y falta de liquidez. El recorte de los conciertos sublevó al sector y puso los gestores al límite.

2. Cataluña, a la cola en cobertura. Según los últimos datos revelados por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, el 37,1% de personas dependientes reconocidas en Cataluña no tienen servicio alguno. La lista de espera --de unas 90.000 personas-- para acceder a un dispositivo o servicio es de once años en la comunidad autónoma, siendo la mayor de España.

Bandazos

3. Recorte en cuidadores familiares. La Generalitat apostó por reducir un 11% el presupuesto dedicado a cuidadores no profesionales de personas dependientes en los presupuestos del año pasado, según avanzó El País, alegando que se trataba de servicios "poco solicitados". Por contra, la Consejería, comandada en aquel momento por Dolors Bassa (ERC), apostó por la concertación de plazas para drenar las listas de espera.

4. Cancelación de la prestación económica vinculada (PEV). Cuatro año antes de ello, no obstante, el Govern había fulminado la llamada prestación económica vinculada (PEV), la ayuda a los dependientes que esperan plaza en una residencia pública (unos 24.000) para que puedan costearse una privada. La medida afectó a unos 250 mayores y se reactivó un año después sólo para los dependientes de grado III y con carácter progresivo, esto es, en función de los ingresos disponibles del hogar.

5. Lío con los expedientes. El último capítulo de la gestión llena de lunares de la Generalitat con los mayores ha sido el lío con los expedientes numerados, que ha provocado el retraso de la liquidación de los conciertos. Ello ha dejado a unos 200 centros en el limbo, a la espera de que el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias les abone el mes de enero. Se desconoce si hará lo propio con febrero, periodo en el que aún está dentro de plazo.

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