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Cena navideña / PIXABAY

La Navidad del Covid: instrucciones para cenar en familia sin incumplir las restricciones

El plan de desescalada del Govern limita a 10 personas las reuniones sociales y mantiene tanto el toque de queda como el cierre perimetral

6 min

¿Sobrevivirá la Navidad al Covid-19? Cataluña ha sido la primera comunidad autónoma en proponer un plan de desescalada en cuatro etapas que se extenderá hasta el próximo 18 de enero. El Govern ha asegurado que abrirá la mano para con algunos de los sectores más afectados por las restricciones, como la restauración y el comercio. Pero también ha advertido de que las fiestas deberán adaptarse a la nueva situación para no dar ningún paso en falso.

Por de pronto, el Ejecutivo catalán ya ha fijado la cantidad máxima de comensales que podrán sentarse a la mesa. Así, ha ordenado que las reuniones sociales no incluyan más de 10 personas que, además, deberán formar parte como máximo de dos grupos estables de convivencia. Por otro lado, se mantendrá el toque de queda nocturno y el cierre perimetral seguirá durante los fines de semana.

¿Qué pasa con las campanadas?

Esta última medida incide especialmente sobre la Nochebuena, Navidad y Sant Esteve, que este año caen entre jueves y sábado. Por el momento, el Govern no ha planteado ninguna salvedad para que los ciudadanos puedan desplazarse hasta sus domicilios familiares durante el fin de semana del 25 al 27. Es más, la portavoz de Presidencia, Meritxell Budó, fue tajante en este punto: "No se está planteando levantar el confinamiento perimetral". Así que para regresar a casa, las personas deberán desplazarse antes de que el cierre se active a las seis de la mañana del viernes 25.

Tampoco se han dado detalles sobre qué sucederá con Fin de Año. El toque de queda, que se alargará hasta finales de enero, impedirá las aglomeraciones en espacios públicos para tomarse las uvas. Preguntada ayer sobre este aspecto, Budó se limitó a decir que aún era pronto para posicionarse sobre la Nochevieja.

Compras navideñas / EP

 

Compras navideñas / EP

Compras navideñas al 50%

La propuesta de desescalada de la Generalitat también incluye previsiones sobre las tradicionales compras navideñas. Los pequeños establecimientos podrán ampliar su aforo del 30% al 50% a partir del 7 de diciembre, coincidiendo con el paso a la segunda fase de la desescalada. Sin embargo, los centros comerciales no podrán reabrir hasta el 21 de diciembre y solo con un tercio de su capacidad.

Asimismo, los negocios que impliquen un contacto de proximidad entre cliente y propietario, como las peluquerías y los centros de estética, solo podrán levantar la persiana si cuentan con un sistema de cita previa individualizada y se refuerzan las medidas de seguridad.

Los restauradores, insatisfechos

La restauración será otro de los ámbitos que deberán ajustarse a la reglamentación del Govern. Aunque se permitirá la reapertura de los bares y restaurantes desde el próximo lunes 23, el aforo máximo permitido solo será del 30% y los locales deberán cerrar a las nueve de la noche. Tan solo a partir del 21 de diciembre se incrementará hasta el 50% y se retrasará el cierre a las ocno de la noche en vez de a las nueve.

Las patronales han criticado los plazos establecidos por la Administración. Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració de Barcelona, tildó ayer de "tomadura de pelo" los horarios y afluencia avanzados por el Departamento de Salud. Los establecimientos consideran que esta apertura restringida torpedea su actividad en unos días clave para recuperar la facturación perdida tras 40 días de cerrojazo.

El Govern no baja la guardia

"Estamos flexibilizando medidas a las puertas del invierno, cuando vendrá el frío. Por tanto, no estamos en una fase de desescalada, sino en una segunda ola de la pandemia", señaló la portavoz del Govern durante una rueda de prensa.

Hasta ahora, el Gobierno autonómico se ha mostrado renuente a hablar abiertamente de desescalada pese a que las iniciativas del Procicat van en la línea de levantar progresivamente algunas de las limitaciones decretadas por la crisis sanitaria. La Generalitat no quiere pillarse los dedos garantizando ahora una reapertura total para tener que imponer de nuevo medidas draconianas en pocas semanas. "No avancemos escenarios", pidió ayer Budó.

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