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Imagen de varios médicos analizando unos resultados

Los médicos se resisten a la jubilación

El 40% de un colectivo de más de 200.000 facultativos, que lucha por seguir en activo hasta los 70 años, deberá colgar la bata en diez años

02.12.2017 00:00 h.
5 min

La jubilación no es un paso rentable ni saludable. Así lo considera el colectivo médico, máximo experto en la materia, que cuenta con más de 200.000 colegiados, y envejecido como pocos. Casi el 40% de los que trabajan en la sanidad pública, según datos oficiales, superan los 55 años y deberá ir colgando la bata en los próximos 10 años.

La Organización Médica Colegial (OMC) y otras asociaciones profesionales luchan para que puedan seguir en activo hasta los 70 o más.

La Ley del Estatuto Marco, aprobada por el Gobierno de José María Aznar en 2003, estableció la jubilación forzosa a los 65 años. Con excepciones. Puede prorrogarse hasta los 70, de acuerdo con las necesidades de cada servicio de salud, “siempre que quede acreditado que se reúne la capacidad funcional necesaria”.

Retiros forzados

El resultado es que ocho comunidades autónomas lo aplican a rajatabla y el resto lo hace a medias o no lo hace. Incluso ha habido algunas como Cataluña, pionera en jubilar a sus médicos a los 65 años bajo el mandato de Marina Geli, que han tenido que dar marcha atrás y suspender la moratoria en especialidades deficitarias.

La exdiputada del PSC Marina Geli / EFE

La exdiputada del PSC Marina Geli / EFE

Madrid y Andalucía siguieron la misma política con la llegada de la crisis en 2008, a pesar de resoluciones judiciales contrarias y dispares. Tras las elecciones de 2015, en nueve comunidades se permiten prolongaciones de servicio hasta los 67 años, pero en categorías o puestos de difícil cobertura. Como en el caso de médicos de familia, sobre todo en el entorno rural, donde ya hay más médicos mayores de 60 años que menores, según una reciente encuesta.

Ahorro y sangría

Las comunidades eluden mencionar el beneficio económico que les supone dejar de pagar las nóminas a médicos con más de 30 años de carrera profesional, muchos de ellos jefes de servicio. Prefieren destacar otras ventajas como el rejuvenecimiento de las plantillas, pero lo cierto es que se ahorran un pico al contratar facultativos con casi la mitad de sueldo. También es cierto que un médico jubilado, normalmente con la cuantía máxima, pierde hasta el 60% de sus ingresos.

Los expertos consideran que el médico debe decidir si sigue o no. Argumentan que la jubilación forzada supone “la pérdida de un caudal de conocimiento, que en medicina es muy importante”. La Conferencia Nacional de Decanos de Medicina cree que debe existir una comisión que valore el estado físico y mental, y las habilidades propias del médico. Pero le parece lógico que, si está en plenas condiciones, siga ejerciendo hasta los 70 años. Como ocurre en la universidad, donde incluso se puede continuar como emérito cinco años más.

Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina celebrada en la Universidad de Castilla-La Mancha

Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina celebrada en la Universidad de Castilla-La Mancha

Política lamentable

La jubilación forzada de médicos veteranos en hospitales, en perfectas condiciones físicas y mentales y que, además, no quieren jubilarse, y su sustitución por otros más jóvenes con contratos efímeros es un “ejemplo sangrante” de política lamentable, denuncia en un artículo el expresidente de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina.

“Resultado: el servicio se deteriora privando a los enfermos de los cuidados que les suministraba gente muy competente, y las finanzas de la Seguridad Social se cargan con un innecesario coste en pensiones”, agrega el también economista y experto demógrafo.