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Vista del Palacio de Justicia de Girona / GOOGLE STREET VIEW

La justicia desmonta el relato de una menor que acusa a su padre de abusar de ella

El tribunal considera que su versión está falta de credibilidad y entiende que su testimonio puede derivar de la desestructuración familiar, por lo que absuelve al progenitor

3 min

La Audiencia de Girona ha absuelto al padre cuya hija acusó de abusar sexualmente de ella durante cuatro años. Considera el tribunal que la versión de la menor “no ha superado el test de credibilidad” y sugiere que su relato debe entenderse en el contexto de una familia desestructurada. El hombre se enfrentaba a seis años de prisión por ello.

En el momento de los supuestos hechos, la menor y su hermano residían con su abuela en Girona, y recibían la visita de su padre –que vivía en Francia— los fines de semana o cada 15 días. Era en estos encuentros cuando, según la acusación, el hombre entraba en la habitación de sus hijos, se tumbaba en la cama de la chica y le realizaba tocamientos y besos en el cuello. Sin embargo, las contradicciones en el relato y “la falta de recuerdo” de algunos episodios han hecho sospechar al tribunal.

Cuatro años

Siempre según la acusación, estos supuestos abusos comenzaron en 2015 y terminaron en 2019, cuando la chica tenía entre 11 y 15 años. Y se habrían producido cuando en la habitación estaba el hermano mayor de la joven, algo que ha hecho que el tribunal tome todas las precauciones. Asimismo, el estamento judicial enmarca este relato en un momento delicado para la adolescente dada la desestructuración familiar, y añade que “no se puede excluir” que explicase estos hechos para evitar que se la llevasen a Francia con su madre a causa de los malos resultados académicos, según defendió el acusado en el juicio.

En esos años en los que la hija pasó de la niñez a la adolescencia, primero se instaló con su madre en Francia; después, cuando le retiraron la custodia a la mujer, se fue a vivir con su padre, a quien siguió a Tailandia por motivos laborales y, por último, terminó en Girona con su abuela. En la capital provincial hizo amigos e incluso tuvo pareja, por lo que “es lógico que no le gustara” la idea de regresar al país galo “y pudiese intentar evitarlo”, desliza el tribunal, como recoge el Diari de Girona.

Ni consistencia ni corroboración

Por todo ello, la sección tercera de la Audiencia de Girona concluye que la declaración de la presunta víctima no tiene “la necesaria consistencia interna ni el nivel exigible de corroboración externa”. Y, aunque no defiende que “la víctima haya mentido”, sí explica que “su declaración no ha superado el test de credibilidad ni el de veracidad exigible para que pueda sustentar una condena”.