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Una paciente es tratada por las caries

La enfermedad crónica más común (y menos tratada) en la infancia: la caries

La falta de hábitos, el picar alimentos azucarados a destiempo y la poca atención inicial provoca caries en niños de corta edad

9 min

El 25% de los niños españoles menores de 5 años tiene caries. Por cada 100 niños menores de 5 años, 111 dientes tienen caries. La mayoría de estas caries, entre el 80 y el 90%, está sin tratar. La salud bucodental en la infancia es, a la vista está, la gran olvidada. La falta de hábitos de higiene, una alimentación rica en azúcares y que el cuidado de la boca únicamente recaiga en el sector privado son algunos de los aspectos que han agudizado la proliferación de esta enfermedad crónica, la más común en la infancia.

“Uno de los principales problemas es que la mayoría de los programas y actuaciones contra la caries se centran en la población mayor de seis años. Quizás ha llegado el momento de centrarnos en los más pequeños”, apunta la doctora Mónica Miegimolle, presidenta de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP).

¿Qué se hace mal?

“El primer error que detectamos habitualmente en nuestra consulta es que la primera visita del menor al odontopediatra no se hace cuando debería hacerse: al salir el primer diente o, en su defecto, cuando se cumple el primer año”, explican el doctor Juan Francisco de Pfaff Blanco y la doctora Elia Alegret, ortodoncista y odontopediatra, respectivamente, en la clínica dental Pfaff (Barcelona). Y es que según SEOP, el 75 por ciento de los niños menores de tres años no ha ido nunca a revisión.

Otro de los errores que más cometemos es que no empezamos a cepillar los dientes de los más pequeños a tiempo. Según datos proporcionados por SEOP, sólo un 30% de los padres cepilla los dientes a sus hijos en edad preescolar. "Es muy importante inculcar los hábitos de higiene bucal desde bien pequeños. Es fundamental empezar a cepillar los dientes en el momento en el que sale el primer diente de leche", señalan desde Clínica Pfaff. "Las infecciones que puede provocar la caries en dientes de leche pueden perjudicar la pieza definitiva en formación y afectar de lleno en la etapa adulta", insisten.

"Normalmente los padres/madres empiezan a cepillar los dientes de sus hijos alrededor de los dos o tres años, cuando terminan de erupcionar las últimas piezas temporales. Es, claro, un error", sostiene la presidenta de SEOP. “Sin embargo, se recomienda que antes de la erupción del primer diente ya se higienice la boca del bebé de restos alimentarios con gasas u otros dispositivos especiales para ello”, comenta.

Errores más frecuentes

Además de empezar tarde con la higiene dental y de la tardía visita al especialista, hay otros muchos errores detectados por los dentistas en consulta. Uno de los más habituales es que “no usan un dentífrico con el contenido de flúor adecuado. Se debe utilizar pasta dental con una concentración de 1000 ppm de flúor para niños de tres a cinco años y de 1450 ppm para mayores de seis años. No se ha demostrado que las pastas dentales con menor concentración de flúor aporten una prevención adecuada”, confirma la doctora Mónica Miegimolle. Otro error común es dejar en manos del pequeño su higiene bucal. “Los padres tienen que supervisar y repasar el cepillado de los niños. Hasta los ocho años no poseen la habilidad motora necesaria para hacerlo bien en solitario. Por ello, si queremos que lo hagan solos, es importante que repasemos después el cepillado. Los dientes de los niños se deben cepillar, como mínimo, dos veces al día, siendo el cepillado de la noche es el más importante de todos. Es importante que, cuando ya no son bebés, dediquen unos dos minutos a esta tarea”, detalla.

Otros errores detectados en consulta tienen mucho que ver con los hábitos alimentarios de los más pequeños. “Es importante que la dieta de los más pequeños no tenga consistencia demasiado blanda, ni que sea poco saludable con elevado contenido en azúcares, a veces ocultos. Tampoco es bueno para su salud dental que piquen demasiado entre horas, más allá de las cinco comidas recomendables al día”, sostiene la presidenta de SEOP. Para tener todo bajo control, recomienda una revisión cada seis meses.

Todo lo que se pica entre horas

“Es trascendental evitar todo lo que nos sea posible, alimentos que contienen azúcar en niños mayores de dos años, como zumos industriales, bollería industrial (croissants, galletas), yogurts líquidos, pan blando de molde, patatas fritas, snacks dulces o salados, bebidas gaseosas…”, añade la Dra. Miegimolle.

Para salvaguardar la boca de los bebés de bacterias, desde la Sociedad Española de Odontopediatría recomiendan “no compartir utensilios con el bebé, como cepillos dentales, cucharas, juguetes…, especialmente durante los dos primeros años de vida; tampoco limpiar el chupete del bebé chupándolo cuando se ha ensuciado; no enfriar la comida soplando directamente sobre la cuchara del bebé; no darle al bebé besos en la boca; ni permitir que las mascotas laman su cara o boca”.

¿Y la lactancia?

Una de las creencias extendidas de la etapa bebé afecta a la lactancia materna. Hay quien piensa que provoca caries. Lo aclara la odontopediatra de Clínica Pfaff: “La lactancia materna combinada con hábitos de cepillado correcto y una buena alimentación no provoca caries”.

Los golpes en la boca en la primera infancia son motivo frecuente de consulta en las clínicas dentales. Así lo confirman el Dr. Pfaff y la Dra. Alegret. “Los traumatismos dentales pueden perjudicar algunos dientes definitivos, por este motivo, tras un golpe, hay que acudir al odontopediatra. Aunque hay mucha teoría sobre ello, no se recomienda volver a colocar el diente cuando sale de raíz, porque podría perjudicar el diente definitivo”, aseveran.

Antes de la ortodoncia

En cuanto a la ortodoncia, muchos tratamientos son evitables si como padres hemos prestado especial atención a su salud bucodental entre los cinco y los siete años. Una visita a tiempo al dentista durante la infancia “puede ayudar a detectar prematuramente hábitos nocivos que pueden controlarse antes de que deriven en una alteración de crecimiento y/o maloclusión dentaria que haga necesaria la colocación de ortodoncia”, advierten desde la Sociedad Española de Odontopediatría.

El hecho es que (no sólo) en la infancia, la prevención de la salud bucodental ha quedado prácticamente en su totalidad en manos del sector privado. La cartera de servicios que únicamente incluye el Ministerio de Sanidad en relación con la salud dental son extracciones y procesos agudos como infecciones o traumatismos dentales. “Quizá ha llegado el momento de centralizar el foco en los más pequeños, cuando, además, se comprueba que el nivel socioeconómico influye determinantemente”, concluye la Dra. Mónica Miegimolle. Y es que, según datos de SEOP, los preescolares de nivel económico bajo presentan hasta cuatro veces más caries.