Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Alumnos de una de las guarderías de educación infantil / EUROPA PRESS

Las guarderías recuperan las ‘aulas abiertas’ que se cerraron por Covid

Aunque cada vez las restricciones en las escuelas son más flexibles ante la desaceleración de la sexta ola, los sindicatos piden "prudencia"

6 min

Poco a poco se abre el camino para la vuelta a la normalidad previa a la pandemia. Al menos para los más pequeños que pasan el día en la guardería. Y es que cada vez las restricciones son más flexibles. De hecho, desde este lunes ya no se hacen test de antígenos (TAR) a los alumnos cuando haya un caso positivo en el aula, algo que hasta ahora ha llevado de cabeza a las direcciones de los centros escolares.

Ante la desaceleración de la sexta ola en Cataluña, la educación infantil se propone regresar a la metodología que utilizaba antes del virus: las aulas abiertas. Un método de trabajo en el que los alumnos de distintos cursos se mezclan entre ellos y trabajan a través de actividades conjuntas. No es la edad lo que importa, sino lo que pueden "aprender conjuntamente", explica Marta Camí, portavoz de la Associació Catalana de Llars d’Infants. “Se puede poner a alumnos de distintos cursos para que, entre todos, se ayuden”, explica.

La rigidez se impone por el Covid 

Esta metodología fue arrasada por el Covid. De un día para otro, los centros tuvieron que crear grupos burbuja y establecer una forma de trabajar “más rígida”. Aunque es una medida que sigue vigente por “prudencia”, explican los colegios, la tendencia es ir levantando las restricciones paulatinamente hasta conseguir la vuelta a esos espacios abiertos. Según las fuentes consultadas por Crónica Global, vaticinan que este cambio se producirá en primavera.

Si bien es cierto que este método de estudio no lo utilizan todos los colegios, cada vez son más los que se suben al carro. Se trata de una “nueva corriente pedagógica que se está imponiendo” por los beneficios que tiene para los niños, explica Iolanda Segura, portavoz de USTEC. Una tendencia que crece, sobre todo, en los cursos de infantil: “Es muy positivo para ellos en esta etapa, que es la de experimentación y descubrimiento”. 

Un aula de una guardería en una imagen de archivo / EUROPA PRESS
Un aula de una guardería en una imagen de archivo / EUROPA PRESS

Los beneficios de las aulas abiertas

Según explica, serán los centros quienes decidan si quieren seguir trabajando con grupos burbuja o volver a las aulas abiertas: “Cada escuela decidirá si quiere volver a la situación previa al Covid si la considera más positiva”. Pero avisa: recuperar esta metodología implica “reorganizarlo todo” y, por tanto, "un sobreefuerzo" para los docentes, que ven cómo "cada dos por tres" cambian las instrucciones a seguir desde la Generalitat.

También Camí se muestra “partidaria” de esta forma de trabajar porque considera que unir a los niños en una misma sala, indistintamente de su edad, hace que se creen “sinergias dentro de los grupos a nivel pedagógico, personal y emocional”. Uno de los valores que aprenden, por ejemplo, es el trabajo en equipo. Son los pequeños quienes eligen la actividad a la que se quieren dedicar ese día --construcción, pinturas, disfraces, etcétera--, por lo que los alumnos que coinciden en ese mismo espacio "crean vínculos y hábitos unidos".

Los sindicatos piden "prudencia"

Desde la Associació Catalana de Llars d’Infants ven algo “prematuro y arriesgado” regresar a ese método y son partidarios de seguir todavía con los grupos burbuja, aunque son conscientes de que hay que ir flexibilizando “poco a poco” las restricciones. “Todos tenemos muchas ganas, pero hay que ser prudentes”, apuntan. Esta es una opinión que comparten desde CCOO, quienes aseguran que las restricciones no han perjudicado a los pequeños: “Los niños son como esponjas de aprendizaje y de todo sacan algo positivo”. Por su parte, UGT también pide volver a la normalidad, pero sin arriesgar. 

Un niño juega en una guardería de Cataluña, donde recientemente se han registrado brotes del virus boca-mano-pie / DIPUTACIÓN DE BARCELONA
Un niño juega en una guardería de Cataluña / DIPUTACIÓN DE BARCELONA

La otra cara de la moneda la encontramos en USTEC, que siempre se ha mostrado “crítico” en cuanto a las estructuras de los grupos burbuja. “Es una medida irreal. Al final se acaban mezclando en los patios y en los pasillos". Sin duda, aunque la sexta ola esté llegando a su fin, el debate sobre cómo hacer frente al Covid en la escuela sigue vivo.