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Immune, École 42 y Holberton, tres lugares donde estudiar una ingeniería de manera distinta

Otra forma de estudiar una ingeniería: los modelos que triunfan en Europa y EEUU

La falta de especialistas en IT a pesar de la creciente demanda ha llevado a la creación de sistemas de aprendizaje atractivos y sin necesidad de conocimientos previos

8 min

Los especialistas en IT, en concreto los programadores, son los perfiles más contratados por las empresas en la actualidad. Además, si tenemos en cuenta el ritmo de crecimiento del sector TIC, que las empresas tecnológicas son hoy mucho mayores que hace diez años, y que además todas las compañías, independientemente del sector, necesitan a tecnólogos para desarrollar sus negocios, podemos decir que la demanda de perfiles técnicos crecerá exponencialmente en los próximos años.

Esta necesidad de talento que las empresas ya anuncian está desatendida por los actuales sistemas educativos, y la Comunidad Europea estima que en 2020 habrá 500.000 puestos de trabajo de coders no cubiertos en Europa.

Modelos poco atractivos

Las causas de esta falta de profesionales son, por un lado, los modelos pedagógicos actuales que son poco atractivos para los estudiantes –un ejemplo claro lo encontramos en la elevada tasa de abandono, de un 35%, de la carrera de ingeniería informática en España—. Por otro, a que “los recién licenciados tienen conocimientos teóricos amplios y consolidados; pero carecen de habilidades para resolver problemas nuevos, trabajar en equipo, gestionar proyectos o para enfrentarse a presentaciones en público, algo que en el mundo laboral actual es fundamental en el día a día”, comentan diversas fuentes del sector.

En Norteamérica, la formación de este tipo de disciplinas suele tener un componente 60% teórico y un 40% práctico. Sin embargo, en Europa, y en España, la formación es 100% teórica hoy por hoy. Este distanciamiento entre universidad y realidad del mercado laboral ha hecho que surjan nuevos modelos formativos 100% prácticos, de reciente implantación, pero de éxito incontestable, como École 42 en París, o Holberton en San Francisco. En nuestro país no existe aún una institución formativa equiparable, aunque en enero prevé su apertura Immune Coding Institute, un instituto que nace de esta ola de nuevos centros formativos, que fomentan la formación práctica y la relación con el mundo empresarial para formar a los mejores programadores, CTO y emprendedores IT.

Sin horarios

Ninguna de ellas pide conocimientos o formación previa en programación y todas son formaciones presenciales con una duración que oscila entre los tres y cinco años, según el centro elegido. En este periodo, el horario de clases no existe. En el caso de Immune Coding Institute, el título “Computer Entrepreneurship Program” tiene una duración de tres años, la escuela estará abierta todos los días y a todas horas, y cada alumno será quien defina el ritmo de aprendizaje. Por su parte, el programa propuesto por Holberton tiene una duración de dos años, de los cuales el alumno pasa nueve meses intensivos en campus, seis meses de prácticas en empresas y otros nueve meses estudiando en remoto.

Además, todas promueven una formación global, que incluye el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas, además de los conocimientos técnicos. En este sentido, mientras que el modelo Immune incluye en su título “Computer Entrepreneurship Program formación en Humanidades y Ciencias Sociales, como finanzas o psicología, École 42 y Holberton contemplan el desarrollo de habilidades sociales y de comunicación.

Sin profesores

Los sistemas de aprendizaje son más prácticos que los modelos tradicionales. Por ejemplo, los profesores, o no existen como ocurre en los centros Holberton y École 42; o están de forma virtual, que es el caso de Immune Coding Institute, supervisando constantemente la evolución de los alumnos y su aprendizaje. Además, todos aplican de una u otra forma lo que se ha llamado “aprendizaje ‘Peer to Peer”, es decir, hacen que los alumnos aprendan unos de otros a través del desarrollo de proyectos en equipo. Con este modelo se promueve la implicación de los alumnos en su propio proceso de aprendizaje, ayudando a sus compañeros y lo más importante, aprendiendo de ellos y desarrollando la capacidad de trabajar en equipo.

En cuanto a la financiación de la educación, estos nuevos modelos también tienen algo (o mucho) que decir, y plantean sistemas de educación gratuita o potencialmente gratuita a través de diversas fórmulas. Holberton promueve la financiación de la formación con el 17% del salario de los tres primeros años para alumnos americanos; mientras que École 42 es gratuito, ya que surgió como organización sin ánimo de lucro para promover salidas profesionales entre los jóvenes que no podían acceder a una formación universitaria por su situación económica. En el caso Immune Coding Institute, el modelo de financiación se ha creado para potenciar la implicación del alumno en su propia formación, de manera que puede conseguir una reducción del precio de matrícula a medida que cumpla con los objetivos marcados, y a la vez está financiado por las propias compañías que colaboran en la formación académica de los alumnos.

Relación cercana empresa-escuela

La relación empresa–escuela formativa es además más estrecha y cercana. Las empresas que actualmente están contratando y necesitando profesionales técnicos tienen, en el caso de Immune Coding Institute, un papel clave en el programa formativo y colaboran en la definición de proyectos a resolver por los estudiantes, así como empleando a los alumnos durante tres meses de prácticas cada año desde el primer curso. En el caso de Holberton y École 42, la relación entre el instituto y la empresa se centra en las prácticas en empresas que son obligatorias con una duración de entre seis meses y un año.

En el sector tecnológico la formación continua es fundamental para cualquier profesional, de ahí que surjan constantemente nuevos lenguajes de programación que hay que aprender y manejar para no quedar desfasado en pocos años. Las nuevas instituciones promueven formaciones intensivas para profesionales en activo que les permiten adquirir los conocimientos en los nuevos lenguajes de programación en pocas semanas. Sin duda, se trata de modelos educativos que miran de cerca las necesidades reales de las empresas y cuyo objetivo es cubrir esta demanda con los profesionales mejor formados.