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Ayuntamiento de Santa Susanna, donde un teniente de alcalde ha dimitido acusado por presunta violación / GOOGLE MAPS

Dimite un teniente de alcalde en Santa Susanna (Maresme) acusado de violación

Josep Lluís Mulero ha tomado esta decisión para hacer frente "a un tema judicial que tiene pendiente y que no tiene nada que ver con su actividad" como regidor, según el consistorio

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El tercer teniente de alcalde y concejal de Seguridad y Movilidad de Santa Susanna (Maresme), Josep Lluís Mulero, ha dimitido este viernes tras ser acusado de presunta violación.

El alcalde de la localidad, Joan Campolier, ha explicado a través de un comunicado que el regidor ha tomado esta decisión para hacer frente “a un tema judicial que tiene pendiente y que no tiene nada que ver con su actividad en el ayuntamiento”.

El teniente de alcalde que ha dimitido por presunta violación / AJUNTAMENT DE SANTA SUSANNA
El teniente de alcalde que ha dimitido por presunta violación / AJUNTAMENT DE SANTA SUSANNA

Fiscalía pide ocho años de cárcel

En el escrito de acusación se constata que Mulero ha sido investigado por un juzgado de Madrid por, supuestamente, haber forzado sexualmente a una trabajadora de una empresa de la que él es gerente. Por ello, la Fiscalía pide ocho años de prisión.

Según el fiscal, el 9 de mayo de 2018, el exconcejal contrató a la mujer como teleoperadora y le informó que el 14 de mayo “debía viajar con él a Madrid para realizar un curso de formación, junto con otras personas, a sabiendas que no habría más empleados en ese viaje ni se iba a impartir dicho curso”.

"Mareada y somnolienta"

Presuntamente, el hombre reservó una única habitación para los dos. Y cuando llegaron a Madrid, después de cenar en un restaurante, regresaron al hotel porque la empleada estaba “mareada y somnolienta”. La mujer se quedó dormida en la cama, donde el procesado, “con ánimo de satisfacer su instinto libidinoso y aprovechando el estado de inconsciencia”, presuntamente la violó.

El fiscal sostiene que estos hechos constituyen un presunto delito de abuso sexual. Por eso, pide ocho años de prisión, seis de libertad vigilada, la prohibición de comunicarse o aproximarse a la víctima, a su domicilio o a cualquier lugar en que se encuentre en un radio de 500 metros durante 10 años, e indemnizarla con 12.000 euros.