Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Audiencia de Lleida, que ha rechazado la salida de prisión del apuñalador neonazi’ / EUROPA PRESS

Deniegan la salida de prisión al ‘apuñalador neonazi’ de Lleida

La defensa solicitaba un seguimiento médico fuera del centro penitenciario, a lo que la fiscalía se ha negado

3 min

La Audiencia Provincial de Lleida ha negado la posibilidad de salir de prisión a Alejandro Ruiz Vidal, conocido como el ‘apuñalador neonazi’, después de que en septiembre de 2014 atacara con un cuchillo a cinco personas en el centro de la ciudad. Por estos hechos, fue condenado a 33 años de internamiento en un centro psiquiátrico.

La defensa había solicitado una modificación del régimen, según el auto judicial al que pudo acceder el Diari Segre, “por un seguimiento facultativo fuera del centro penitenciario, iniciando las salidas del mismo con la adopción de las medidas oportunas de supervisión”. No obstante, debido a la gravedad de los hechos por los que fue condenado, la fiscalía mostró su oposición a tal extremo.   

El tribunal lo rechaza

El tribunal ha concluido que “teniendo en cuenta la gravedad de los hechos, la naturaleza y la gravedad de la afectación psíquica del interno y los tiempos de la medida, muy lejanos todavía del máximo de 20 años establecido, la sala considera procedente mantener por el momento la medida” que le impuso en 2017, cuando fue condenado.

Los hechos por los que permanece en prisión se remontan al 22 de septiembre de 2014. Ruiz, que estudiaba Medicina en la UdL incendió su piso con gasolina y atacó con un arma blanca a cinco personas –cuatro de ellas extranjeras—en el centro de Lleida. A una de sus víctimas le provocó una lesión medular que le causó una incapacidad de un 50%. Aunque el agresor logró huir, fue detenido al día siguiente en Balaguer.

Motivos racistas y xenófobos

En el juicio tanto la fiscalía como las acusaciones particulares consideraron probado que el acusado había actuado movido por motivos racistas y xenófobos. Por estos hechos, el Ministerio Fiscal solicitó 86 años de prisión para él, que quedaron reducidos a 33 por la eximente de trastorno mental. Los abogados de las víctimas valoran positivamente la decisión del tribunal de no dejar al condenado abandonar la prisión.