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Una moto en la ciudad / PIXABAY

¿Qué es necesario saber para comprar una moto de segunda mano?

Recurrir a una motocicleta usada suele ser la mejor solución para aquellas personas que buscan un transporte rápido en la ciudad

Carlos Aguado
5 min

Los atascos de las grandes ciudades y la necesidad de ir con prisa a todos lados hace que muchas personas se planteen comprar una moto. Aunque la bicicleta pueda parecer un buen sustituto, el poder circular con mayor libertad en un vehículo de dos ruedas, ya sea para desplazarse por la urbe o bien para hacer desplazamientos por carreteras, son algunas de las ventajas que tiene una motocicleta en comparación con ella. Además, como vehículo alternativo al coche es perfecta, pues son muchas las personas que acuden al trabajo en un coche vacío, teniendo que pagar grandes sumas en combustible.

A ello hay que sumar la llegada del buen tiempo, condición indispensable para que los motoristas urbanos saquen a relucir sus máquinas. Ahora bien, a la hora de comprar una moto hay muchas preguntas que surgen en la cabeza, más todavía cuando no se sabe si comprar una de segunda mano o nueva. ¿Merece la pena la diferencia? En caso de decantarse por la primera opción, la mayoría de los consejos irán enfocados a aprender a conducir con una nueva, pero son muchos los moteros que no necesitan estrenar para disfrutar. Éstas son algunas de cuestiones fundamentales que todo motero (o futuro motero) debe responder cuando se quiere comprar una moto de segunda mano.

¿Qué tipo de moto conducir?

Antes de comprar una moto hay que tener en cuenta cuál se puede conducir. Actualmente existen cuatro tipos de carnés expedidos por la DGT. El AM es el primero de todos y al que se puede acceder con tan solo 15 años. Permite circular con ciclomotores de dos o tres ruedas que no superen los 50 centímetros cúbicos, así como cuadriciclos ligeros. Se obtiene de forma automática con el carné de coche. El A1 es con el que la mayoría de moteros urbanos suele iniciarse, pues se otorga pasados los tres años desde que se obtiene el carné de coche o bien con 16 años y superando examen teórico y práctico. Con él se pueden conducir motocicletas de hasta 125 cc, con una potencia máxima de 11 kW, así como triciclos de motor con potencia máxima de 15 kW.

Moto roja / PIXABAY

Moto roja / PIXABAY

Para aquellos que buscan motos de mayor cilindrada, el siguiente paso es el carné A2, que consta de un examen teórico específico y el de coche, en caso de no haberlo logrado con anterioridad, además de dos exámenes prácticos. Se requiere una edad mínima de 20 años. Con este permiso se pueden conducir motocicletas de 35 kW, con una potencia de 0,2 kW/Kg. Con dos años de carné A2 y 20 años de edad se puede acceder al carné A, en el que tan solo hay que superar un curso de formación teórico y práctico impartido por las autoescuelas. Con este carné es posible conducir cualquier tipo de moto.

Los 'papeles' obligatorios de la moto

Lo primero que hay que mirar en una moto de segunda mano es la documentación. Toda motocicleta debe tener en regla el permiso de circulación, la tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos (ITV), el seguro obligatorio y el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica. Aunque se puede comprar una moto sin la ITV pasada y sin seguro, lo recomendable es apostar por una que ya esté en circulación. Es importante fijarse en la fecha de la ITV, pues se trata de una garantía (aunque no segura) de cara a los siguientes meses.

El kilometraje es otros de los puntos importantes, y para asegurarse de un buen mantenimiento no hay nada mejor que el libro oficial de las revisiones. Comprobar el estado estético de la moto, así como las ruedas o el resto de los componentes, como puede ser la cadena, es fundamental. Una moto de estilo ciclomotor, sin marchas, siempre va a tener menos mantenimiento, punto importante que se debe tener en cuenta a la hora de planificar los futuros gastos que puede ocasionar un vehículo así.