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Imagen de la asamblea general del Colegio de Enfermería, celebrada ayer / COIB

Rapapolvo a los 'indepes' por el caos del Colegio de Enfermería

Los críticos alertan del "fracaso" de la ANC al frente el ente colegial y pide una profesión enfermera "unida y no dividida"

3 min

Rapapolvo a los independentistas por el caos que han creado en el Colegio de Enfermería de Barcelona (COIB). Los críticos enmendaron ayer la plana a Paola Galbany, presidenta del ente colegial cercana a la ANC, cuya junta ha sufrido una cascada de dimisiones en los últimos días. 

Ocurrió en la asamblea ordinaria del ente colegial, que debatía la memoria anual del Colegio y los presupuestos, entre otros puntos. La junta de Galbany, que ganó la presidencia en 2020 con una candidatura secesionista entrista, consiguió aprobar ambas cosas, pero con un fuerte voto de castigo. Un ejemplo: las cuentas anuales para 2021 salieron adelante con 109 votos a favor y 70 en contra

"Habéis fracasado"

Además de esos sufragios contrarios, los independentistas encajaron fuertes críticas de los presentes por su "fracaso" en el primer año de gestión al frente de un organismo de colegiación que aglutina a buena parte de los 45.000 enfermeros que trabajan en Cataluña. 

colegio enfermeras cataluna
Tuit crítico de la candidatura Som Garantia / SG

Lo verbalizó Marga Esteve, líder de la candidatura crítica Som Garantia, que llamó a la "responsabilidad", constató el pinchazo de la junta de Galbany y emplazó a construir "un colegio unido, y no dividido". Esteve, cuya lista ha impugnado las elecciones de 2020 por graves irregularidades, alertó también de que "las dimisiones abren una crisis que perjudica a todas las enfermeras". 

La ANC pierde en la gestión

Todo ello ocurrió en una inusual asamblea ordinaria marcada por la pandemia del coronavirus. La enfermería catalana, que está liderando la vacunación masiva en Cataluña, ha visto la base cumple, pero el Colegio oficial se sumía en el caos, con unas broncas elecciones, primero, y la dimisión del 50% de la junta, después. 

Todo ello envenena la gestión de la profesión enfermera en la región, en un momento en el que este estamento sanitario es crucial en el combate antipandémico. Y alimenta una corriente de fondo: la ANC ha vuelto a dejar una gestión mejorable con su estrategia entrista en colegios e instituciones, como ocurrió con la Cámara de Comercio de Barcelona.