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Eugenio Pino, hasta hace pocas semanas en la Dirección Adjunta Operativa del Cuerpo Nacional de Policía y el juez Joaquín Aguirre / FOTOMONTAJE DE CG

El juez Aguirre recurrió al jefe de la 'operación Cataluña' para investigar la trama Macedonia

El magistrado que indaga las actividades de un grupo de mossos d'esquadra encargó al equipo de Pino que interviniera de forma secreta en las pesquisas

11.02.2017 00:00 h.
5 min

La Dirección Adjunta Operativa del Cuerpo Nacional de Policía, que hasta hace pocas semanas ha dirigido el controvertido comisario, Eugenio Pino, ha investigado a instancia del juez Joaquín Aguirre una pieza secreta sobre blanqueo de capitales que afecta al supuesto colaborador policial, Manuel Gutiérrez Carbajo y “a personas de su entorno”.

Aguirre, tras dos años de pesquisas secretas que incluyen las intervenciones telefónicas de los sospechosos, acaba de levantar el secreto de esta pieza separada --2923/2009-3 M--, “habiéndose modificado las circunstancias por las que fue decretado el secreto”. En este auto de levantamiento del secreto de fecha 6 de febrero, Aguirre reconoce que ordenó esta investigación a la Dirección Adjunta del Cuerpo Nacional de Policía el día 13 de febrero de 2015.

Aguirre y Pino, de la mano

En fuentes jurídicas llama la atención esta interrelación profesional entre el juez que investiga a un grupo de mossos d'esquadra por supuestas irregularidades en la investigación de un caso de narcotráfico y el que ha sido director adjunto operativo de la Policía, y según fuentes del propio cuerpo, el jefe de la denominada operación Cataluña, una trama parapolicial cuyo objetivo era el desprestigio de personas o partidos vinculados con lo que se ha denominado el procés.

De hecho, en uno de los informes de inteligencia elaborado por la mano derecha de Pino, el excomisario José Manuel Villarejo, con fecha 21-12-14 y bajo el título nota informativa Sumario Pujol, aparece expresamente el nombre de uno de los principales imputados por Aguirre en la Operación Macedonia, el presunto colaborador policial, Manuel Gutiérrez Carbajo.

Villarejo se queja en ese informe de que su colega, el comisario Martín Blas, al margen de no investigar muchos apuntes sobre presuntas corruptelas de los Pujol, tampoco “se han seguido las investigaciones que vinculaban los contactos y/o las cuentas de Mestres (Puerto de Barcelona) con la estructura que el narco Gutiérrez Carbajo mantiene con el tráfico de cocaína, así como la posible complicidad de éste con algunos miembros de los Mossos”.

La obsesión de los policías implicados en la llamada operación Cataluña para incriminar y desprestigiar a mandos de los Mossos es más que evidente. En otro de los informes de Villarejo se constata que desde la DAO se contactó con detectives para efectuar seguimientos a mandos de la policía autonómica.

¿Objetivo común?

Pues bien, parece ser que entre el antiguo DAO y el juez Aguirre existe una coincidencia por lo que respecta al objetivo de sus indagaciones: los Mossos, la policía de Cataluña. Este hecho vendría a explicar por qué el juez de la Operación Macedonia recurrió a la Dirección General Operativa --un hecho absolutamente excepcional tratándose de un juzgado de instrucción de Barcelona--, con sede en Madrid, para la investigaciones de esta pieza secreta, escondida durante más de dos años y que alcanzaba a personas “del entorno” del presunto colaborador Gutiérrez Carbajo.

Aguirre ha sido requerido en dos ocasiones por la Audiencia de Barcelona para que concluya “de una vez” este caso, en que el que desde que se inició, han ido acumulándose los archivos y las sentencias absolutorias para los imputados por este juez, un magistrado que sigue viendo en la Operación Macedonia, una suerte de trama corrupta global que afecta a agentes policiales y a supuestos narcotraficantes. El fiscal anticorrupción hace años que ha abandonado al juez en su línea de investigaciones. El fiscal del caso, Emilio Sánchez Ulled, pide el archivo de la acusaciones para todos los mossos acusados por Aguirre.