Esther Niubó, en rueda de prensa este martes CG
Educació, sobre los Mossos en los colegios: "El liderazgo lo llevarán las direcciones de los centros"
El 'departament' asegura que el programa surge de la demanda de algunos centros educativos y que su función será la de "acompañar" al personal docente
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Tras la polémica que ha causado el anuncio del Departament d'Educació de integrar agentes de los Mossos d'Esquadra como "agentes de convivencia" --policías especializados en prevención de conflictos-- en algunos centros educativos, la conselleria que encabeza Esther Niubó ha aclarado este martes que "el liderazgo seguirá en manos de la dirección" de las escuelas e institutos y que serán estos los que "tengan la última palabra en todos los casos".
En este sentido, fuentes del departament han insistido en que se trata de agentes de paisano, desarmados y que no entrarán a las aulas, la mayoría de los cuales ya tenían relación con los centros en los que ahora han empezado a trabajar de manera directa.
"El origen de este programa nace de la demanda de los servicios territoriales, que a su vez recogen las peticiones de las direcciones de los centros educativos", han subrayado, para explicar la necesidad de la presencia policial en los pasillos de algunas escuelas catalanas.
No sustituirán recursos educativos
Ante las dudas surgidas entre la comunidad educativa, parte de la cual ha alzado la voz en rechazo, han asegurado que los Mossos "no sustituirán ningún recurso, sino que sumarán" y que su incorporación no va a suponer ningún impacto en las plantillas ni las fiunciones de educadores, maestros o cualquier otro profesional que ya trabaja dentro de los centros.
Por las protestas encabezadas por los sindicatos de profesores, que han reprochado una falta de información que la conselleria niega, además de rechazar frontalmente la necesidad de la medida, Niubó ha puesto de manifiesto que "en ningún caso se impondrá en centros que no quieran" formar parte del proyecto y ha recalcado que los 14 que participan en la prueba piloto lo hacen de manera completamente voluntaria.
Complejidad social
La consellera ha querido remarcar que, en Cataluña, "no hay un problema de seguridad en los centros", pero reconoce que "la sociedad cada vez más compleja y esta complejidad traslada dificultades al día a día de los centros educativos".
Es por eso que los 14 colegios e institutos seleccionados para la prueba piloto que se ha iniciado este lunes "tienen realidades distintas", están repartidos por gran parte del territorio y "no se ha ido a elegir solo centros de alta complejidad".
En concreto, la "prueba de concepto" se lleva a cabo en centros de seis zonas educativas distintas (la Val d'Aran, l'Urgell, Vic, Sabadell, El Prat de Llobregat y L'Hospitalet de Llobregat) y cada una de ellas cuenta con la participación de un agente.
Necesidad estructural
Aunque no se ha concretado en qué tipo de situaciones podrían intervenir estos agentes, ni se ha detallado qué actividades realizarán, Niubó ha explicado que su trabajo será "acompañar al personal educativo en la resolución de conflictos", poniendo especial énfasis en la prevención de los mismos.
"El proyecto no responde a una emergencia, sino a una necesidad estructural", apostillan las mismas fuentes de la Generalitat, que insisten en que el objetivo es "promover la convivencia en los centros educativos para favorecer el bienestar de la comunidad".
"No es un modelo punitivo, ni sancionador, ni de vigilancia", ha repetido en varias ocasiones la consellera ante los medios de comunicación en la tarde de este martes.