Plan de urgencia en Girona: el Ayuntamiento, obligado a actuar para evitar riesgos

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Plan de urgencia en Girona: el Ayuntamiento, obligado a actuar para evitar riesgos

El consistorio se ve obligado a hacer algo para salvar esta mítica plaza de la ciudad

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Hace años que se iba planeando, pero ahora el Ayuntamiento de Girona ha activado un plan de emergencia para reforzar la estructura de la plaza Catalunya, uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad.

Un centenar de vigas oxidadas en la plataforma que soporta este espacio público, construida sobre el río Onyar, han forzado al consistorio a intervenir de inmediato.

Los trabajos, que tienen un coste estimado de entre 300.000 y 450.000 euros, están previstos que se pongan en marcha antes de que acabe febrero.

Ante la urgencia de la actuación, el teniente de alcaldía de Transformación Urbana, Sergi Font, ya ha detallado qué sucede: "Hay alrededor de 100 vigas dañadas, un 30% del total de las 340 que sujetan la plaza".

Cuándo empiezan las obras

El problema es que "el hormigón se ha desgastado por las inclemencias del tiempo y el hierro interior se ha oxidado", prosigue. En cualquier caso, hace falta actuar.

La solución pasa por recubrir las zonas afectadas con planchas metálicas que funcionen como "cuñas", redistribuyendo el peso de manera uniforme. Los trabajos empezarán entre el 20 y el 25 de febrero y se prolongarán hasta junio.

Cómo son las obras

Durante los cuatro meses de duración, se instalarán las planchas metálicas en las vigas horizontales afectadas, que se distribuyen de forma aleatoria bajo el asfalto y el pavimento.

"No sigue un patrón concreto, lo que complica la planificación, pero tenemos el diagnóstico preciso", detalla Font. Se priorizarán las zonas más expuestas al agua del río y a la intemperie.

El Río Onyar a su paso por las inmediaciones de la plaza Catalunya de Girona

El Río Onyar a su paso por las inmediaciones de la plaza Catalunya de Girona GLÒRIA SÁNCHEZ - EUROPA PRESS

El Ayuntamiento ha descartado cerrar la plaza por completo, pero recomienda precaución a peatones y conductores. Señalización específica y desvíos puntuales mantendrán la movilidad.

El problema salió a la luz el año pasado, durante una revisión general de los puentes municipales. Un primer informe ya alertaba de patologías en las vigas horizontales que unen los pilares.

Lo curioso es que la zona es relativamente moderna. Inaugurada en 1967, la plaza Catalunya actúa como bisagra entre el Ensanche moderno, el Barrio Viejo medieval y el Mercadal comercial. Elevada sobre pilares en la riera del Onyar, su estructura soporta tráfico rodado, peatones y eventos diarios.

Ante las dudas de que puedan ceder, el Ayuntamiento encargó un segundo análisis al prestigioso Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería (CIMNE), que confirmó la necesidad de una "intervención inmediata".

Últimos problemas

El temporal Harry, con sus lluvias y vientos intensos y la crecida del río, aceleró la decisión: técnicos municipales evaluaron la estructura y emitieron un decreto de urgencia para licitar las obras sin demora.

A pesar de todo, Font ha insistido en que "la plaza es segura" para su uso habitual. "Actuamos ahora precisamente para evitar que empeore. No hay peligro inminente, pero no podíamos esperar", subraya. Aun así, las obras implicarán ocupar parte de la superficie con materiales, aunque se minimizarán las afecciones al tráfico.

La plaza Catalunya no es un caso aislado en Girona. La ciudad cuenta con más de una docena de puentes sobre el Onyar y sus afluentes, muchos de la misma época, que están bajo vigilancia constante.

Las revisiones anuales han detectado desgastes similares en otros puntos, aunque ninguno tan crítico como este; por eso se prevén más actuaciones.

La opinión de los vecinos

Los vecinos ya han reaccionado en redes sociales, donde algunos piden transparencia sobre el estado real de la plaza y otros aplauden la rápida respuesta municipal.

Por otro lado, asociaciones vecinales del Ensanche han solicitado participar en el diseño de la pacificación otoñal, argumentando que la zona sufre de tráfico excesivo desde hace años.

El plan integral para la ciudad

La situación ha llevado al alcalde Lluc Salellas a actuar y a avanzar que el Ayuntamiento ya tiene previsto ejecutar un plan integral. Esta intervención de urgencia es solo el primer paso. "En otoño presentaremos una propuesta para pacificar la plaza, reduciendo vehículos y priorizando peatones", adelanta.

Tal y como ha informado el teniente de alcalde, antes de acabar el mandato, en 2027, se licitará un proyecto de reordenación completa. Eso sí, dada su envergadura, requerirá de fondos externos, posiblemente europeos o estatales.