Una imagen de Epstein con Barcelona de fondo y uno de los mensajes sobre viajar a la ciudad

Una imagen de Epstein con Barcelona de fondo y uno de los mensajes sobre viajar a la ciudad Crónica Global

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Epstein planeaba una visita a Barcelona justo antes de su detención

Mensajes intercambiados entre el 28 de junio y el 1 de julio de 2019 muestran que el corruptor de menores incluía la capital catalana en su agenda a escasos días de ser arrestado

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El rastro de Jeffrey Epstein en Barcelona fue visible hasta los últimos días previos a su arresto.

Una conversación incluida en los Epstein Files, publicados recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, revela que el depredador sexual planeó viajar a la capital catalana a comienzos de julio de 2019, escasos días antes de ser detenido en Estados Unidos.

Los mensajes, intercambiados por iMessage entre el 28 de junio y el 1 de julio de 2019, muestran cómo Epstein organizaba desplazamientos internacionales junto a una de las mujeres a las que había captado previamente y cuya identidad se desconoce. 

En esa planificación aparecen varios destinos —Nueva York, París, Kiev y el Caribe—, y Barcelona figura como una parada recurrente, integrada en su agenda inmediata.

Kiev-Barcelona en julio de 2019

En los intercambios, Epstein propone fechas, reorganiza itinerarios y plantea alternativas en función de las limitaciones de visado de la mujer.

En un momento dado, además, le sugiere retrasar el viaje a Barcelona una o dos semanas para que permanezca antes con él “en la isla”, una referencia a su isla privada en el Caribe, utilizada durante años como epicentro de su actividad sexual. 

Mensaje donde Epstein le pide a una chica retrasar su viaje a Barceloa

Mensaje donde Epstein le pide a una chica retrasar su viaje a Barceloa

Sin embargo, lejos de descartar la capital catalana, Epstein mantiene Barcelona dentro de su planificación. Llegando, incluso, a plantear un itinerario concreto —Kiev–Barcelona, a partir del 7 de julio—.

De este modo, la Ciudad Condal aparece como un posible destino para los primeros días de julio de 2019. 

Captura del mensaje en el que la chica le propone un itinerario Kiev-Barcelona para el 7 de julio de 2019

Captura del mensaje en el que la chica le propone un itinerario Kiev-Barcelona para el 7 de julio de 2019

El último mensaje

La conversación también evidencia la relación jerárquica y de control que Epstein ejercía sobre su entorno más próximo. Especialmente, sobre las mujeres a las que captaba para su entramado de explotación sexual a gran escala. 

El magnate no solo decidía los movimientos y estancias de cada mujer, sino también el contenido de la “formación” que debía seguir.

En un último mensaje, fechado el 1 de julio de 2019, ella le pregunta directamente "qué debería aprender", a lo que Epstein responde con indicaciones de carácter sexual y la propuesta de mantener contacto por videollamada si finalmente viajaba sola a Barcelona.

Parte de la conversación donde Epstein incita a una mujer a mantener una videollamada con contenido erótico si finalmente ella viaja sola a Barcelona en fecha 1 de julio de 2019

Parte de la conversación donde Epstein incita a una mujer a mantener una videollamada con contenido erótico si finalmente ella viaja sola a Barcelona en fecha 1 de julio de 2019

Detenido el 6 de julio 

No consta si finalmente Epstein llegó a reunirse con esta mujer en Barcelona ni si el viaje previsto llegó a materializarse. Los documentos desclasificados reflejan la planificación y las conversaciones previas, pero no permiten confirmar que el encuentro se produjera.

Sí está acreditado, en cambio, que cuando fue detenido, el 6 de julio de 2019, Epstein regresaba de pasar varios días en Europa, un dato que refuerza la verosimilitud de los desplazamientos internacionales que aún organizaba en las jornadas inmediatamente anteriores a su arresto.

El magnate fue acusado de traficar con docenas de niñas, explotarlas y abusar sexualmente de ellas, así como de pagar a algunas víctimas para que captaran a otras adolescentes para su red.

El 10 de agosto de ese mismo año, los funcionarios del correccional de Manhattan se encontraron su cuerpo inerte tras haberse quitado la vida en su celda. 

Jeffrey Epstein en la cárcel

Jeffrey Epstein en la cárcel

Un 'fixer' en Barcelona

Según la investigación judicial, Epstein utilizó durante años un modus operandi basado en la captación de chicas jóvenes a las que prometía financiar sus estudios universitarios o impulsar sus carreras en el mundo de la moda. 

Una estrategia que repitió en distintas ciudades y países de todo el mundo y que, según la documentación ahora desclasificada, también habría aplicado con las mujeres que conoció en Barcelona, integrada como una pieza más dentro de la telaraña internacional del depredador sexual.

Fue así como Epstein se convirtió en una figura de control absoluto sobre las jóvenes que iban entrando en su órbita. En el caso de Barcelona, los documentos apuntan a la existencia de un intermediario —Daniel Siad— que le facilitaba el contacto con chicas jóvenes de forma recurrente.

A partir de ahí, Epstein adoptaba de manera sistemática un rol de mentor, evaluador y proveedor económico, concentrando un poder total sobre sus vidas.

Control absoluto

Tal y como se extrae de las comunicaciones, el control no se limitaba a los desplazamientos o al dinero. Uno de los elementos más delicados que emerge de las conversaciones es el control ejercido sobre el cuerpo de las jóvenes.

Epstein intervenía en decisiones médicas, recomendaba cirujanos, evaluaba resultados y condicionaba su apoyo económico a que se siguieran determinados tratamientos o modificaciones corporales.

Los mensajes incluyen discusiones detalladas sobre operaciones estéticas, tamaños de implantes, técnicas quirúrgicas y plazos de recuperación, en una dinámica que convertía el cuerpo de las mujeres en un objeto de supervisión permanente.

Epstein, junto a una mujer, en una imagen de la última información difundida por congresistas demócratas

Epstein, junto a una mujer, en una imagen de la última información difundida por congresistas demócratas REUTERS

En otros intercambios, Epstein describe de forma explícita el perfil que buscaba para su red: "jóvenes organizadas, dispuestas a viajar y con capacidad para tratar con miembros de la aristocracia empresarial o política". Es decir, prostitutas. 

Muchas de esas mujeres, según la documentación judicial, se encontraban en situaciones de extrema vulnerabilidad y aceptaban el trato empujadas por la precariedad, las promesas incumplidas y la dependencia económica.