Publicada
Actualizada

Tarragona tiene de todo, desde zonas pesqueras y polígonos industriales llenos de arte hasta ruinas del Imperio Romano. Aunque la nueva iniciativa va, por un lado, completamente diferente.

El Ayuntamiento de Tarragona ha llegado a un acuerdo con la oposición para dotar a la ciudad de un nuevo equipamiento, un espacio tan original como único. Tal vez por eso poca gente lo entiende.

El consistorio, con el apoyo de Junts, ha aprobado la construcción de un quiosco de música en la parte central de la Rambla Nova.

¿Qué es un quiosco musical? En realidad, es una estructura arquitectónica abierta, normalmente circular u octogonal y elevada, diseñada específicamente para acoger pequeños conciertos de música en espacios públicos, sobre todo de bandas municipales.

Para quién es

El proyecto pretende animar la Rambla Nova, ofrecer un espacio diáfano y abierto a los ciudadanos y, además, permitir que algunos de los talentos musicales de la ciudad, como entidades o colectivos municipales, puedan tener un lugar para mostrar su música.

De hecho, desde Junts apuntan que la propuesta responde a peticiones trasladadas en diversas ocasiones por entidades culturales. El propio Casal Tarraconense, con motivo de la celebración de bailes de sardanas, fue una de las entidades que trasladó esta petición.

Quiosco musical de Alicante

Por su parte, desde el Ayuntamiento aseguran que la idea del quiosco musical tiene su origen en un viaje institucional del concejal Pep Manresa a Alicante.

Allí vio y conoció la llamada Concha de la Explanada, un auditorio al aire libre situado en una de las principales avenidas de la ciudad. Aunque, en realidad, el origen de estos espacios viene de más lejos.

Proyecto del siglo XIX

Ya en España, a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX, algunos ayuntamientos impulsaban conciertos al aire libre como forma de difusión cultural. Así empezaron a surgir barracas y espacios como los quioscos musicales.

El mismo Ayuntamiento ha reconocido que ambos fueron fuente de inspiración. Aun así, matizan que el diseño previsto para Tarragona ni reproducirá el estilo moderno del equipamiento alicantino ni tampoco el modelo clásico de los quioscos musicales del siglo XX.

Cómo será el quiosco

El templete musical de la ciudad catalana quiere combinar elementos de ambos, pero con el sello local. La inversión estimada por parte del consistorio asciende a alrededor de 110.000 euros, un coste que está incluido en el pacto presupuestario para este año.

La ubicación prevista es el tramo central de la Rambla Nova, uno de los principales ejes urbanos y de actividad de la ciudad, un espacio que también se va a modernizar.

Tal y como está previsto, el Ayuntamiento llevará a cabo obras de pavimentación en uno de los laterales de la Rambla Nova. Ese fue también uno de los motivos por los que Junts vio una oportunidad para construir allí este quiosco musical.

Este templete no será la única intervención artística en la Rambla Nova. El consistorio ha impulsado también una actuación artística en el mismo ámbito, a cargo del artista Edu Polo, que contempla la pintura de los retratos de 28 personajes vinculados a la historia de Tarragona.

Inversión

En este último caso, la intervención artística cuenta con una inversión cercana a los 100.000 euros, tiene carácter temporal y está prevista, según las estimaciones municipales, para antes de Sant Jordi.

Su vigencia se mantendría hasta la ejecución del proyecto definitivo de reordenación de la Rambla, prevista en un horizonte de unos dos años, momento en el que las terrazas volverían a las aceras laterales.

Primeras discrepancias

Por su parte, Junts, que apuesta por el modelo del quiosco, ha mostrado su disconformidad en algunos de los puntos clave de la propuesta. Tal y como apunta el Diari Més, los neoconvergentes consideran que la construcción del templete musical no debería supeditarse a esta actuación provisional ni al futuro proyecto global.

Asimismo, el partido de la oposición señala que el coste del quiosco podría situarse en una cifra reducida, de unos pocos miles de euros, y que su ejecución podría realizarse incluso con recursos técnicos municipales.

En otras palabras, la formación considera que la partida presupuestaria ya consignada permite iniciar la obra sin necesidad de nuevas asignaciones.

La respuesta de Pep Manresa se ha centrado en resaltar los beneficios de la nueva instalación. Asegura que el objetivo del equipamiento es dotar a la Rambla Nova de un espacio con capacidad para acoger actividades culturales diversas, conciertos y actos dirigidos a públicos variados.

Renovación integral

Así, el concejal defiende que el proyecto debe tramitarse de manera paralela a las futuras obras definitivas de la Rambla.

Por el momento, el gobierno municipal no ha ofrecido detalles técnicos sobre el diseño ni el calendario de ejecución, ni ha realizado declaraciones públicas al respecto.

Noticias relacionadas