Las mulas de la Mola

Las mulas de la Mola RESTAURANTE LA MOLA

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Así será la Mola tras el cierre de su icónico restaurante

La Diputación de Barcelona, instituciones, entidades y agentes del territorio presentan un modelo "con criterios medioambientales"

18 enero, 2024 23:31

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La Diputación de Barcelona (Diba), instituciones, entidades y agentes del territorio del parque natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac se han apresurado para preparar, en 15 días, un plan de futuro para la cima de la Mola "con criterios medioambientales".

Y, curiosamente, lo han presentado el mismo día que los gestores del restaurante de lo alto de la montaña han entregado más de 14.000 firmas en la Diputación de Barcelona en contra del cierre del negocio decidido por la corporación al no renovar el contrato. El argumento principal para la clausura es que el comedor y todo lo que lo rodea contaminan y deterioran el ecosistema.

Conservación

Sea como sea, la Diba dice promover con su plan "la conservación de los valores naturales, históricos, paisajísticos y culturales del espacio, a la vez que compatibiliza la actividad turística, deportiva y económica del territorio".

Además, recuerda que en la cima no hay suministro eléctrico, las infraestructuras de producción de energía son obsoletas y funcionan con combustibles fósiles, que ahora se quieren sustituir por fuentes renovables; tampoco hay abastecimiento de agua con suficiente capacidad para afrontar episodios de sequía, por lo que se quiere reducir el consumo; y el transporte de alimentos se hace con animales de carga, que erosionan el terreno.

Menos basura

En este sentido, con el cierre del restaurante, se quieren reducir las mercancías un 90% y los desperdicios, un 95%, aunque hasta ahora la recogida da la basura la realizaba el restaurante. Del mismo modo, el plan promete que los lavabos seguirán abiertos, pero no aclara cuántas horas, pues presumiblemente ahora serán con horario reducido.

Con estos mimbres, la Diba pretende que en la cima, donde se halla un monasterio benedictino del siglo XI, se impulsen los servicios relacionados con la divulgación del patrimonio natural y cultural. Así, tras el cierre del restaurante La Mola se mantienen los servicios de información, recogida de residuos, seguridad, lavabos y limpieza y mantenimiento de aguas residuales.

Fondos Next Generation

También se destinarán los fondos Next Generation para mejorar y adecuar los accesos, así como a adaptar los itinerarios. Cabe recordar que hasta la cima, a la que solo se puede acceder a pie, llegan 177.000 de las 300.000 personas que visitan cada año el parque; el restaurante servía a 25.000 comensales anuales.

Ahora, el plan cuenta con seis fases que empiezan ya mismo y terminan a inicios del 2027, y que incluyen desde la redacción de estudios de infraestructuras para la producción de energía, captación y almacenamiento de agua, depuración de residuos y transporte, a las obras.