El muro del instituto Els Alfacs pintado en apoyo a Pol / CEDIDA

El muro del instituto Els Alfacs pintado en apoyo a Pol / CEDIDA

Vida

Los padres del joven con autismo que intentó suicidarse en La Ràpita avisaron a la tutora en enero

La familia de Pol reprocha falta de comunicación interna entre los docentes y el director del colegio, que asegura desconocer que el menor sufría 'bullying'; Educación inicia una investigación

28 febrero, 2023 00:00

El 20 de febrero, Pol acudió, como cada lunes, al instituto Els Alfacs de La Ràpita (Tarragona). Volvió a casa para comer y, a las 15:30, su padre le pidió que hiciera pronto los deberes. "Sí, papá, ahora me pongo", dijo. Se instaló en la mesa del salón, pero no estaba haciendo sus tareas, sino una carta de despedida que se iniciaba con Ha llegado el día. Después, ocurrió lo peor: el joven de 15 años, con autismo, se precipitó desde el balcón de su casa, situada en un cuarto piso, sobrecogiendo a sus padres, que siguen "en shock". Y también indignados, pues consideran que el centro no ha actuado correctamente para evitar lo sucedido. Según expresa la madre en declaraciones a Crónica Global, avisó a la tutora del joven a principios de enero al apreciar un evidente cambio de actitud en él.

"El 11 de enero tuve una reunión con la tutora, le dije lo que estaba pasando y que tenía nombres y apellidos. Dijo que avisaría al resto de profesores, pero al parecer no lo hizo", dicen los padres, que ven falta de comunicación interna entre los docentes y el director del centro, que asegura desconocer que el menor sufría bullying

Pol, el joven con autismo que se precipitó por el balcón de su casa como víctima de 'bullying' / CEDIDA

Pol, el joven con autismo que se precipitó por el balcón de su casa como víctima de 'bullying' / CEDIDA

"Se burlaban de él y le hacían el vacío"

Julia y Josep activaron las alarmas de que algo no iba bien durante las Navidades, cuando notaron a su hijo "triste". "Pero es un chico que habla poco de lo que le pasa", pues tiene un grado de autismo que le dificulta expresar sus emociones. Tras la insistencia, reconoció que "se reían de él en Educación Física porque no tiene coordinación, que se burlaban y que le hacían el vacío", expresan. 

Al conocer la situación que atravesaba su hijo, lo pusieron en conocimiento de la tutora, la persona más cercana a Pol en el aula. Según explican, el día 1 de enero mandaron un mensaje a través de una aplicación del colegio y, días más tarde, el 11 de ese mismo mes, se reunieron con ella para trasladarle el problema en persona. "Nos dijo que hablaría con el EAP --equipos de orientación y asesoramiento psicopedagógico-- y con el profesor de Educación Física", pero las cosas no cambiaron

El colegio rechaza la versión de los padres

Pol seguía recibiendo mofas, lo que le llevó a refugiarse en la biblioteca: "Se escondía durante la hora del patio para que no le dijeran nada", dicen los padres, desesperados y, a la vez, tranquilizados porque su hijo haya sobrevivido pese a que haya intentado quitarse la vida tras saltar al vacío desde una altura de 14 metros. 

Mientras tanto, el director del Instituto Els Afacs reconoce a este medio que desconocía lo ocurrido y se muestra reticente a creer la versión de los padres. "Pueden decir lo que quieran, no haré más comentarios. Pero tendrán que demostrarlo o denunciarlo ante las autoridades", dice. 

"La gente mala siempre se sale con la suya"

"Nuestro hijo tiene un grado de autismo, el suficiente para tener dificultades para relacionarse", aseguran los padres, que reconocen que Pol "tiene sus peculiaridades, no habla, se retrae y no tiene iniciativa para hablar con otros compañeros". Pero eso no justifica, ni de lejos, que haya quienes se burlasen de él: "No es que le hicieran directamente bullying, pero hay muchas maneras de hacer sentir mal a las personas. Ese tío es muy raro, mira cómo se mueve, no se relaciona con nadie...". 

Esos son algunos de los comentarios que, día sí día también, tenía que soportar y que le llevaron a intentar quitarse la vida, dejando un manuscrito en el que lamentaba "que la gente mala siempre se sale con la suya". 

En la uci, pero fuera de peligro

"Mientras leía la carta no me lo podía creer. Miré a mi marido y le dije: 'Cariño, esta carta es muy rara'"relata la mujer en una conversación con este medio. hacía segundos que su hijo se acababa de precipitar desde un cuarto piso. Hoy por hoy, el menor está ingresado en la uci del hospital Joan XXIII, pero se encuentra fuera de peligro. "Tiene fracturas, vértebras rotas y los talones destrozados, pero ha sido un milagro que siga con nosotros", añade la familia, que no da crédito aún a lo ocurrido. 

Imagen de la entrada al Hospital Joan XXIII de Tarragona / CG

Imagen de la entrada al Hospital Joan XXIII de Tarragona / CG

Pol es consciente de lo que ha ocurrido, "se ha dado cuenta de lo que ha hecho y quiere recuperarse y luchar para que no le pase a nadie más". Ese es, precisamente, el objetivo de sus padres, que aseguran que no van a por nadie: "Solo queremos que pongan los mecanismos para que no vuelva a ocurrir". 

Educación inicia una investigación interna

Por su parte, fuentes de la Consejería de Educación de la Generalitat de Cataluña aseguran que activaron "la Unidad de Apoyo al Alumnado y una investigación interna cuando tuvieron conocimiento de los hechos", aunque no detallan cuándo ni quién les informó sobre un posible caso de bullying. Tampoco el Ayuntamiento de La Ràpita se siente aludido al respecto: "No es un tema que gestionemos nosotros", expresan fuentes municipales a este medio. 

Sea como sea, este trágico suceso se suma al ocurrido también la semana pasada, cuando dos hermanas gemelas se precipitaron desde un tercer piso en Sallent (Barcelona), también víctimas de bullying. Una de ellas falleció en el acto, y la otra sigue ingresada en estado crítico. Estos casos evidencian que todavía queda mucho por hacer para acabar con el acoso escolar y sus consecuencias.