Nueva paliza a un turista en Barcelona. Un grupo de personas ha robado violentamente a un visitante anglosajón en el distrito de Ciutat Vella de la Ciudad Condal esta madrugada. La cascada de golpes, propinada por un grupo de personas desconocidas, se ha producido entre desgarradores gritos de ¡Devuélvanlo todo, hijos de puta! en inglés. La víctima ha quedado en pie sin sufrir, aparentemente, heridas de consideración, aunque no ha podido alcanzar a sus agresores porque éstos han huido a la carrera.

Según han informado vecinos de la zona, la segunda agresión de calado a un turista en Barcelona en verano tras la paliza que propinaron manteros a José Bravo, el visitante de origen estadounidense que fue atacado por vendedores ambulantes en la Plaza de Cataluña de la Ciudad Condal el pasado 1 de agosto, "ha sido con el objetivo de robar las pertenencias" al veraneante.

Inseguridad en el distrito

La nueva paliza a un turista en Barcelona pone de relieve, una vez más, los problemas de seguridad en el distrito uno de Barcelona, Ciutat Vella. Los vecinos de la zona llevan denunciando el incivismo y la inseguridad enquistados en la zona todo el verano. El Ayuntamiento de Barcelona inyectó cinco millones en esta área de la ciudad en mayo, tras pactar con el PDeCAT, sin éxito aparente.

Ello ha sido afeado por la oposición en varias ocasiones. Ayer mismo, la líder del grupo municipal de Ciudadanos en la capital catalana, Carina Mejías, avanzó que su partido preguntaría dónde se habían destinado las partidas anunciadas para combatir las drogas, reforzar las patrullas de Guardia Urbana y aumentar la mediación comunitaria y la limpieza.

Reprobada

La agresión al turista anglosajón en Ciutat Vella significa también que llueve sobre mojado. El distrito ha vivivo una cadena de incidentes violentos este verano, incluyendo algunos con arma blanca. A ello se le ha sumado la proliferación de los narcopisos, la oferta de coffe shops para turistas y el auge de los manteros en las zonas turísticas, hechos que han contribuido a degradar la imagen de la ciudad.

De hecho, la oposición municipal reprobó al Gobierno municipal de Barcelona en Comú (BComú) el pasado 9 de agosto por su "incapacidad" para gestionar el espacio público. PDeCAT, Ciudadanos, PSC, ERC, PP y el concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, pidieron la dimisión de Ada Colau como edil de Seguridad y el nombramiento de un experto con experiencia en este campo consensuado con el resto de grupos municipales.

Asimismo, exigieron a BComú el despliegue de las medidas contra los narcopisos y de la batería de medidas contra la venta ambulante aprobadas en el plenario o en comisión municipal.