Cerrojazo. La Generalitat de Cataluña ha ordenado el cese de la polémica emisora evangélica Radio Amistad, en las ondas de Barcelona desde hace 30 años. El dial deberá apagar su repetidor, ubicado en un lugar desconocido, después de que el Govern anunciara su precinto por un expediente sancionador incoado en 2015.

Radio Televisión Amistad (RTVA) no es un recién llegado en el espacio radiofónico catalán. "Ha emitido durante 30 años. Es muy escuchada entre la comunidad protestante, que forman más de 100.000 personas en Cataluña", ha explicado Julio Pérez, dueño de Onda Paz y director del Consejo Evangélico de Barcelona (CEB).

Pese a su antigüedad, la cadena ha chocado con la Administración catalana. La Generalitat ha ordenado el cierre de la misma, y no porque su dial, el 107.9 FM de Barcelona, coincida con el de Ràdio Abrera.

"No se trata de una denuncia nuestra. Sí es cierto que desde hace años había problemas de solapamiento. De pronto, nos llamaba un oyente y nos decía: 'Estáis dando salmos por la radio'. Era verdad, pero es que se trataba de Radio Amistad tapando nuestra frecuencia", ha explicado Anabel Gómez, directora de este medio local de comunicación.

3.500 euros y un repetidor

Una de las plataformas que sí emite legalmente es Radio Bonanova. También dirigida a la comunidad pentecostal, una responsable del dial --más pequeño que Radio Amistad-- recuerda que ellos "sí emiten legalmente".

¿No lo hacía RTVA? "No digo eso, ya que no conozco el caso. Pero lo cierto es que a menudo hay muchas radios que instalan un repetidor en El Carmel, alquilan un terreno y empiezan a emitir de forma ilegal", ha indicado la creyente.

Según fuentes del sector, elevar una torre de radiodifusión cuesta cerca de 3.500 euros. Después, las emisoras deben costear el equipo y hacer frente al coste de alquilar el terreno, que debe ser elevado.

¿Significa ello incurrir en riesgo de cierre? "La Generalitat tiene competencias limitadas en el espectro radioeléctrico. El resto compete al Estado. A menudo, una u otra Administración hacen barridos y lo limpian de emisoras pirata, la mayoría latinas", aclara Pérez.

"Hay un problema de solapamiento"

Una de las comunidades afectadas por el cierre de Radio Amistad es la Iglesia Evangélica de la calle de Terol número 22 de Barcelona. "Somos la congregación más antigua de España", ilustra uno de sus portavoces.

Con respecto a la relación con el dial fulminado por la subdirección de Ordenación del Espacio de Comunicación Audiovisual, el representante subraya que "es importante divulgar el evangelio entre la población", igual que hacen Onda Paz y Radio Bonanova.

En Terol 22 también conocen al padre Lisardo Cano. "Es un anciano como cualquier otro. Siempre entendimos que emitía de forma legal. De hecho, algunos de nosotros escuchamos la emisora en casa, de forma privada", admite la misma fuente.

Silencio

Contactada por este medio, Radio Televisión Amistad, con frecuencias en Barcelona, su área metropolitana y Madrid, no ha respondido a los requerimientos informativos.

Fuentes cercanas al padre Cano sí han destacado que el precinto gubernativo se lee como "una estratagema para cerrarle la emisora". En este sentido, las mismas voces subrayan que el líder espiritual, con residencia en la zona del Vallès Occidental, ya estaría preparando acciones legales contra una medida que ve "injusta".

Generalmente, la Dirección General autonómica de Asuntos Religiosos tolera la emisión de las llamadas cadenas culturales. "No todas subsisten. Pero sí aquellas consideradas importantes para un segmento importante de la población", ha aseverado Pérez.

Hasta el martes, la cadena continuaba con su programación habitual. También pedía fondos para su subsistencia, una estrategia recurrente, según informan desde el sector. Se suma a los típicos cepillos durante las celebraciones religiosas.

"Miles" en Barcelona

Pese a que en el sector radiofónico causaba "extrañeza" la potencia con la que emitía Radio Amistad, lo cierto es que era el dial de cabecera de "miles" de personas. "Hay que pensar que una parte importante de la comunidad gitana era afín a la Iglesia Filadelfia", relacionada con la empresa multimedia.

No obstante, ni el padre Cano ni su emisora participan del Consejo Evangélico. "Tienen su propia estrategia de difusión del evangelio", admite Pérez.

Ello incluye vistosas ceremonias en las que se practican los exorcismos, se canta flamenco y se desmayan los feligreses. El propio pastor cultiva una personalidad mediática, con vídeos en Youtube y al menos un libro publicado bajo el título Soy un radical.

En 1998, el diario El País publicó que algunos contenidos de Radio Amistad eran abiertamente homófobos, con letras que describían a los gais como "perros que viven poseídos como el demonio".