Operarios midiendo una de las terrazas del Raval donde se juntan carteristas y proxenetas.

Operarios midiendo una de las terrazas del Raval donde se juntan carteristas y proxenetas.

Vida

¿Dónde se reúnen carteristas y proxenetas de Barcelona?

Las terrazas del Raval son su punto de encuentro habitual pese a la presión de la Guardia Urbana

11 julio, 2016 20:41

Escogen mesa, piden una caña fresca y, mientras se la toman, llevan a cabo lo más parecido a una reunión laboral. Algunas terrazas de los bares del Raval se han convertido en el punto de encuentro donde carteristas y proxenetas hacen sus briefings.

Los carteristas se reparten allí sus ganancias: el dinero robado durante el día, algún que otro móvil de última generación y cualquiera de las pertenencias ajenas que hayan caído en sus manos. 

Reparto de zonas para robar

El líder del grupo de cacos, además, se encarga de reunir a diario a todos sus súbditos en las terrazas de los bares --situados frente a la Filmoteca de Cataluña-- y repartir las zonas donde cometer los robos, hurtos o tirones, especialmente en el metro.

“Desde ahí les dice ‘Tú hoy robas en la línea cinco del metro, tú en la dos”, explican a Crónica Global fuentes policiales, y así distribuye las jornadas de sus subordinados mientras espera, consumiendo, que vuelvan con el trabajo hecho.

Puestos de control de prostitutas

En las mismas mesas, o en las de al lado, se sientan los proxenetas que controlan desde allí a las prostitutas a las que obligan a intercambiar sexo por dinero.

Vigilan que ninguna de las chicas se mueva de su sitio --poco más de un metro cuadrado para cada una de ellas--, controlan las veces que entran a las porterías donde se encuentran los meublés con algún cliente y cuánto tiempo pasan con él.

Presión policial

Las mismas fuentes aseguran que, hace dos años, la Guardia Urbana de Barcelona detectó que ambos colectivos dominaban los mismos bares y presionó mediante la identificación continua de ambos colectivos, conocidos por los agentes por sus numerosos antecedentes.

Entonces lograron el cierre de aquellas terrazas. Hasta ahora, que vuelven a ser el punto de encuentro para los briefings de los ladrones y puestos de controles para los proxenetas.