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Fachada del edificio del Tribunal Supremo, donde la Fiscalía ha expuesto sus alegaciones sobre la condena de Quim Torra / EUROPA PRESS

El Supremo confirma la condena al exalcalde de Pallejà por acosar a una interventora

El tribunal castiga con pena de cárcel e inhabilitación a Ismael Álvarez Serrano por una campaña de hostigamiento contra la funcionaria

3 min

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 15 meses de prisión y 8 años y medio de inhabilitación al exalcalde de Pallejá (Barcelona), Ismael Álvarez Serrano (CiU), por acosar sexualmente a una interventora municipal para lograr que abandonase su puesto de trabajo.

El tribunal ha desestimado el recurso de casación interpuesto por el exalcalde contra el fallo de la Audiencia Provincial de Barcelona que lo condenó en 2018. Además, le castiga con el pago de una indemnización de 30.000 euros por el daño moral causado a la víctima.

Hostigamiento continuado

La Sala considera probado que Álvarez acometió varias actuaciones para "torcer la voluntar de la interventora para dejara su puesto de trabajo, (...) actuaciones (...) que no pueden merecer otra calificación que la de hostigamiento".

A la funcionaria se le abrió un expediente disciplinario y posteriormente se le suspendió de empleo y sueldo. La actitud del gerente se agravó después de que la víctima denunciara al acalde por una "proposición sexual inadecuada".

Expulsada del ayuntamiento

"Para continuar con esa campaña de acoso se la expulsó de forma pública del puesto de trabajo y se dio a conocer a los medios de comunicación todo este conflicto. Y una vez que toda esa estrategia había fracasado, continuaron los actos de acoso y hostigamiento como la retirada del teléfono, el cambio de despacho, la retirada de las llaves o la desocupación funcional”, narra la resolución.

Por último, los magistrados subrayan la relación de jerarquía que fue aprovechada por Álvarez para llevar a cabo su plan de moobing: “Los actos se produjeron a lo largo de todo el año 2012 y se desarrollaron en el contexto de una relación funcionarial prevaliéndose el sujeto activo de su situación preeminente dentro de la corporación municipal en su condición de Alcalde". La sentencia es concluyente: "Los actos fueron reiterados, graves y humillantes”.