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El PDeCAT y ERC preparan un rechazo 'estratégico' a los Presupuestos

El PDeCAT y ERC preparan un rechazo "estratégico" a los Presupuestos

El objetivo es evitar ser considerados traidores por los suyos de cara a las elecciones municipales y mantener a Pedro Sánchez en la Moncloa para continuar con el deshielo

16.01.2019 00:00 h.
4 min

La pugna entre PDeCAT y ERC para ser la primera fuerza independentista de cara a las elecciones municipales hace que ninguna quiera recibir el sambenito de botifler --traidor-- ante los suyos. Y esto pasa por rechazar los Presupuestos Generales del Estado del Gobierno socialista para evitar que les penalice en los comicios.

Desde Waterloo, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ya ha dado órdenes de no aceptar las cuentas públicas si no se forma antes una comisión bilateral, pero los sectores más pragmáticos del nacionalismo amagaron con votar favorablemente, como es el caso de la exconsellera en prisión preventiva, Dolors Bassa (ERC), o los diputados neoconvergentes Carles Campuzano, Ferran Bel y David Font.

Mantener el deshielo

La estrategia es mantener la estabilidad del Gobierno para que un adelanto electoral no dé la victoria “a las derechas” de PP, Cs y Vox y pongan punto y final a la etapa de deshielo entre ambos ejecutivos iniciada con la llegada de Sánchez a la Moncloa.

La consigna es clara: evitar ser tildados de traidores y evitar a la vez que caiga Pedro Sánchez. Para ello fuentes del PDeCAT explican que aceptarán la tramitación de los presupuestos, presentando sus enmiendas con el fin de que se discutan en el Parlamento. Las enmiendas, además, siempre pueden retirarse a última hora.

Pinza de las derechas y el nacionalismo

Los nacionalistas pueden presentar su propuesta, que presumiblemente será rechazada por la mayoría de la Cámara. Asimismo, el PP y Cs también pueden presentar sus respectivas enmiendas a la totalidad que deberán ser votadas. Este procedimiento se puede alargar unos meses y, con ello, Sánchez se mantendría como jefe de Gobierno.

Si las elecciones no se convocan para marzo, habría que dejarlas para después de las municipales, lo que llevaría a un escenario imposible de vacaciones veraniegas. La nueva fecha posible ya sería en otoño, lo que supondría una ampliación el mandato de Pedro Sánchez más que suficiente.

El portavoz del PSOE en el Congreso, José Zaragoza, ya ha advertido de esta posibilidad en las redes. Considera que Casado, Rivera --por un lado-- y Puigdemont y Rufián --por el otro-- se “necesitan mutuamente” para que, a su juicio, se mantenga “vivo el conflicto”.

Alineados

Los distintos agentes nacionalistas implicados están alineados con este rechazo estratégico a las cuentas. Además, el discurso del PDeCAT y ERC se ha endurecido tras las reuniones de las respectivas cúpulas directivas.

Las negociaciones se llevarán a cabo, --entre las exigencias del nacionalismo está la creación de una mesa de negociación y una comisión bilateral-- pero si no llegan a buen puerto, todo indica a que no aprobarán los Presupuestos. Un riesgo asumible que no abocaría necesariamente a unas nuevas elecciones.