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Cárcel de Brians 2, donde se suicidió John McAfee / EUROPA PRESS

La muerte de McAffe en Brians 2 como síntoma del problema en las cárceles catalanas

La Consejería de Justicia asegura que los protocolos de prevención de suicidio están en permanente revisión y admite falta de personal, mientras la investigación sobre el óbito del magnate se complica

7 min

Cuatro suicidios en seis meses, agresiones a funcionarios y amagos de motín. Las cárceles catalanas se vuelven a convertir en un polvorín y así lo denuncian los sindicatos, que la semana pasada se manifestaron para exigir soluciones. Y también que se acabe con las teorías conspirativas en torno a la muerte del norteamericano John McAfee, que investiga un juzgado --la familia ha pedido una segunda autopsia porque desconfía de la versión oficial del suicidio--, síntoma de los problemas existentes en las prisiones.

A la muerte del magnate McAfee en Brians 2 (Sant Esteve Sesrovires​) el pasado 23 de junio le siguió el incendio provocado por tres reclusos en la prisión de Puig de les Basses (Girona) y que causó la muerte de uno de ellos. El 3 de julio, una joven colombiana se suicidaba en Brians 1, lo que dio pie a que los sindicatos recordaran la “nefasta política regimental” que está llevando a cabo la Generalitat. Dos días después, un preso agredía sexualmente a una funcionaria en la prisión de Quatre Camins.

Cuatro suicidios en seis meses

El número de suicidios en las cárceles catalanas en lo que va de año asciende a cuatro. Fuentes de la Consejería de Justicia explican a este medio que “existe preocupación” en el departamento por esta serie de fallecimientos y que los protocolos para prevenir suicidio en las prisiones “están en permanente revisión”. Admiten que “existe un problema de falta de personal debido a la situación de interinidad y las jubilaciones anticipadas” y precisan que los centros penitenciarios "son un reflejo de la sociedad". La situación, apuntan fuentes sindicales, “se ha ido deteriorando y era cuestión de tiempo que estallara”.

La muerte del norteamericano John McAfee, creador del antivirus informático que lleva su nombre, en Brians 2 ha desatado todo tipo de teorías conspirativas que indignan a los funcionarios catalanes. Sobre todo debido a la celeridad con la que el síndic de greuges abrió una investigación al respecto. El cuerpo del interno fue encontrado por los funcionarios del centro penitenciario el 23 de junio en su celda del módulo 1.

Investigación

Dos días después, Rafael Ribó pedía a la Secretaría General de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima, del Departamento de Justicia, que le informara "tan pronto como sea posible" sobre las circunstancias que han rodeado la muerte del magnate norteamericano y de las medidas tomadas.

Un juzgado de Martorell abrió diligencias sobre la muerte de McAfee, de 75 años y sobre el que pesaba una petición de extradición a Estados Unidos por supuestos delitos fiscales. Afrontaba una condena de 30 años y, el mismo día de su fallecimiento, la Audiencia Nacional había aprobado su extradición. 

Las mismas fuentes sindicales aseguran que McAfee ya intentó quitarse la vida anteriormente en la prisión de Brians 1 y durante un tiempo fue objeto de especial seguimiento para evitar riesgos suicidas, tanto en ese centro como en Brians 2. “Sorprende como, con estas medidas extraordinarias de prevención, la Generalitat o la dirección del centro no la aplicara de nuevo coincidiendo con la activación de la extradición”, añaden. El suicidio se produjo en su propia celda, donde por respeto a la intimidad de los internos no existen cámaras de vigilancia y control.

"McAfee jamás ocasionó ningún conflicto"

Los funcionarios comentan que “jamás el señor McAfee ocasionó ningún conflicto y hasta alguna vez había dicho que las prisiones en España comparándolas con otros países ‘son de juguete’". Sin embargo, la familia del magnate se niega a admitir la versión oficial, algo que también genera malestar en los trabajadores. Los funcionarios que estaban de servicio ese día serán citados por el juzgado y las grabaciones de las cámaras instaladas en las zonas comunes, donde se pueden seguir los últimos movimientos del fallecido, están a disposición del instructor. La familia de McAfee está personada en la causa y ha pedido otra autopsia alternativa.

Cuando murió McAfee y el síndic pidió información a la Secretaría de Medidas Penales, Amand Calderó ocupaba todavía ese cargo. Firme defensor de suavizar la estancia penitenciaria de los presos independentistas hasta la concesión de los indultos que permitieron su excarcelación definitiva, Calderó dimitió una semana después de que la nueva consejera de Justicia, Lourdes Ciuró –con el cambio de gobierno, Junts per Catalunya tomó el mando de este departamento hasta entonces en manos de ERC-- nombrara como nuevo director general de Asuntos Penitenciarios al mosso César Galván. Esta designación ha sido muy cuestionada por los sindicatos por su falta de experiencia.

El presidente Pere Aragonès, explica un funcionario, “dio órdenes de buscar una salida digna” a Calderó, a quien le quedan tres años para la jubilación y que se despidió “a sangre y fuego”, explican los sindicatos: sancionando al responsable de ingresos y a un funcionario de Brians 1 por los últimos sucesos luctuosos: dos meses y pérdida de jefatura en un caso, y seis meses, en el otro.