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La portavoz de ERC en el Parlament, Marta Vilalta / ERC

Esquerra echa un jarro de agua fría: “Si hay acuerdo, será en enero”

Los republicanos piden más tiempo y señalan que la investidura de Pedro Sánchez deberá esperar para después de las Navidades, sin darla por hecha

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Un jarro de agua fría. Es lo que acaba de echar Esquerra Republicana a la negociación con el PSOE, a menos de un día de la tercera reunión, que se producirá este martes en Barcelona. La secretaria general adjunta de ERC, Marta Vilalta, ha señalado que la distancia con los socialistas todavía es grande y que si llega un acuerdo, “será en enero”, sin darlo por hecho.

ERC sobre los pactos / EUROPA PRESS

El PSOE espera que la tercera reunión, prevista para este martes, sea decisiva, con la posibilidad de traspasos como la titularidad del aeropuerto de El Prat, como ha señalado este lunes el empresario Joaquim Coello. También se tiene previsto ofrecer un marco de negociación entre gobiernos más allá de la comisión bilateral Estado-Generalitat.

"Conflicto político"

La posición de Esquerra, sin embargo, es compleja. La dirección de los republicamos quiere llegar a ese acuerdo, que pasa por una abstención en la investidura de Pedro Sánchez, pero exige algo más de tiempo para preparar a la militancia sobre la necesidad de ese giro.

¿Cómo justifica esa demora Esquerra Republicana? Vilalta señala que los delegados republicanos se reunirán este martes con los dirigentes del PSOE con la intención de ir más allá, de asegurar una vía “política” que solucione el “conflicto político en Cataluña”.

¿Tiene plan B el PSOE?

¿Y cómo? “Una vez constatado que hay un conflicto, queremos concretar esa mesa de negociación entre Cataluña y el Estado español, y exigimos respeto para las instituciones catalanas y sus representantes y que no valen las prisas. El acuerdo con toda seguridad, si llega, será en enero”.

El PSOE ha confiado todas sus posibilidades en esa abstención de Esquerra. El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha admitido que “todo depende de la posición de ERC”, y el posible plan B es cada día más difícil. Aunque la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha lanzado la opción de votar a favor de Sánchez, contando con la abstención del PP de Pablo Casado, eso exigiría que el PSOE prescindiera de su acuerdo, ya cerrado, con Unidas Podemos.

El problema de las negociaciones de los socialistas es que Esquerra tiene verdadero vértigo a que su decisión comporte una derrota electoral en las próximas elecciones catalanas, con la presión que recibe por parte de Junts per Catalunya, y de Carles Puigdemont.