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Pistas y montañas nevadas en los Pirineos, en una imagen de archivo / EUROPA PRESS

ERC y JxCat pierden el control territorial de los Pirineos por el caos olímpico

Las movilizaciones y la reorganización de la CUP en la cordillera tras el aplazamiento de la consulta de los Juegos dibujan un mapa difícil a un año de las elecciones municipales

7 min

La candidatura de los Juegos Olímpicos (JJOO) de invierno de 2030 genera fisuras entre el independentismo, pero ya no solo a nivel catalán, sino en el propio territorio a un año de las elecciones. ERC y JxCat chocan con líderes locales y comarcales por la celebración del acontecimiento mundial. Este hecho se hizo palpable en la manifestación organizada por Stop JJOO en Puigcerdà (Girona) el pasado 15 de mayo.

Uno de los portavoces de Stop JJOO, Bernat Lavaquiol, contrarios al proyecto olímpico en los Pirineos / STOP JJOO
Uno de los portavoces de Stop JJOO, Bernat Lavaquiol, contrario al proyecto olímpico en los Pirineos / STOP JJOO

Aunque la concentración ha sido una de las pocas que se han dado en contra de una precandidatura olímpica en el continente, tan solo logró congregar a unas 2.000 personas. No obstante, este fue el primer acto público en el que se mostró la división de la que habla el portavoz de Stop JJOO, Bernat Lavaquiol: “En primera fila había alcaldes de ERC y JxCat”. Los dos socios del Govern, e impulsores del proyecto olímpico en la cordillera, pierden parte del control territorial a causa del caos generado por la consulta y las desavenencias con Aragón. Algo de lo que ya alertó Crónica Global, en base a algunos dirigentes republicanos de la cordillera que no veían con buenos ojos los modos y propuestas de su compañera de partido y consejera de Presidencia, Laura Vilagrà (ERC).

El Berguedà, el Solsonès y el Ripollès

El Govern ha fallado en otro punto: la consulta. No tanto por aplazarla por cuarta vez este viernes --fue propuesta para 2023, más tarde para primavera de este año, después el 24 de julio y finalmente para otoño--, sino por dividir al territorio afectado en dos. Las comarcas del Alt Pirineu i Aran votarían si querían Juegos, mientras el Berguedà, el Solsonès y el Ripollès lo harían por si querían participar. Algo que desencadenó que muchos líderes locales se sintieran “ciudadanos de segunda”.

Uno de estos dirigentes, el alcalde de Berga (Barcelona), Ivan Sànchez (CUP), recuerda ese momento en el que se sintieron menospreciados por el Govern por la partición del plebiscito. Si bien es cierto que estas tres comarcas aglutinan una población mayor que todo el ámbito de Alt Pirineu i Aran, el edil propuso “una consulta proporcional”, pero no dos diferentes.

El alcalde de Berga, Ivan Sànchez (CUP), desde el balcón del ayuntamiento en una imagen de archivo / AJUNTAMENT DE BERGA
El alcalde de Berga, Ivan Sànchez (CUP), desde el balcón del ayuntamiento en una imagen de archivo / AJUNTAMENT DE BERGA

El cupaire, además, amenazó al Ejecutivo con plantear su propia votación en la capital del Berguedà, cuando Vilagrà excluyó inicialmente a los tres territorios de esta. Sea como fuere, Sànchez pide esperar para ver cómo se desarrollan los acontecimientos, aunque con tantos “vaivenes” no sabe qué “saldrá de claro” en esta candidatura. Por su parte, el presidente del Consejo Comarcal del Ripollès, Joaquim Colomer (JxCat), avala el aplazamiento de la consulta y apoya la decisión de la consellera, en especial por el ahorro que comporta: 350.900 euros.

Candidatura catalana

Colomer también mantiene que Cataluña debería presentar su propia candidatura olímpica, sin tener que depender de Aragón. “Hablamos de 4.500 deportistas, que no representa un sobresalto”, apunta el posconvergente. El presidente comarcal es partidario de unos Juegos, aunque los líderes históricos de su partido como Quim Torra y Clara Ponsatí no acaban de visualizar la celebración de este acontecimiento.

Torra firmó el manifiesto Per un Pirineu viu, aturem els JJOO d’Hivern, de la plataforma Stop JJOO. Mientras Ponsatí, según explica Lavaquiol, ha mostrado su oposición a que los Pirineos acojan este macroevento deportivo. Ambas posturas recrudecen, según señalan fuentes cercanas al caso, la actitud proolímpica de JxCat y, por ende, de sus socios de gobierno, donde dirigentes republicanos siguen solicitando información sobre la sostenibilidad e inversiones que se realizarían en unos hipotéticos Juegos.

Laura Vilagrà, consejera catalana de Presidencia, en una sesión de trabajo / EP
Laura Vilagrà, consejera catalana de Presidencia, en una sesión de trabajo / EP

El ‘auge’ de la CUP

Los antisistema, por su parte, han logrado implantarse en el territorio a tan solo un año de las elecciones municipales. El primer paso se dio a través de la plataforma opositora a los JJOO que, aunque engloba a diferentes movimientos sociales y culturales de la izquierda independentista de la cordillera, en la práctica, la CUP tiene un papel determinante. Tanto es así que a raíz de ésta han creado Alternativa per un Pirineu Viu junto a Arran, Endavant y el sindicato COS.

Imagen de un telecabina en la estación de esquí de La Molina, a horcajadas entre el Ripollès y la Cerdanya / LA MOLINA
Imagen de un telecabina en la estación de esquí de La Molina, a horcajadas entre el Ripollès y la Cerdanya / LA MOLINA

“Queremos más participación ciudadana por la falta de propuestas del Govern”, asegura Núria Sahuquillo, una de las impulsoras de esta nueva organización y militante de la CUP en Vall Fosca (Lleida). Explica que todavía no saben si esta plataforma concurrirá en las elecciones municipales de 2023, aunque pretenden que sea un foro que, con varias propuestas específicas para la cordillera, podría robar votos al independentismo, especialmente a ERC.

Los Juegos Olímpicos vislumbran un escenario dividido en dos: las capitales provinciales y las ciudades, pueblos y villas de los Pirineos. Aunque Cataluña, como ha explicado este viernes Vilagrà, “nunca se ha levantado de la mesa de negociación” con el Comité Olímpico Español (COE), el Gobierno y Aragón, y ha “respetado los acuerdos”, las fisuras con el dirigente aragonés, Javier Lambán (PSOE), han dificultado el éxito de la candidatura. Estas desavenencias han creado un nuevo paradigma: con opositores y un votante que, en muchas ocasiones, se siente desconectado de la gran urbe, Barcelona, y de algunos líderes políticos que rigen el Parlament y la Generalitat.