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Elsa Artadi, consellera de Presidencia y portavoz del Govern, y Marta Pascal / FOTOMONTAJE DE CG

Artadi amenaza con echar a los consejeros que apoyen a Pascal

La portavoz del Govern de Torra reúne a altos cargos para advertirles que el mismo lunes se destituirá a quien apoye a Pascal en el PDeCAT

21.07.2018 00:00 h.
5 min

Carga de caballería. Toda la carne en el asador y a cualquier precio. El Govern de Quim Torra no quiere a nadie tibio, siguiendo las indicaciones de Carles Puigdemont. El órdago ha llegado tan lejos que, a pocas horas de la asamblea del PDeCAT, la portavoz del Govern y consejera de Presidencia, Elsa Artadi, ha advertido a los miembros del Ejecutivo catalán que se destituirá a aquellos que apoyen a Marta Pascal para que siga liderando el PDeCAT. Lo que impediría que el partido se diluyera en la Crida Nacional per la República, el instrumento de corte peronista que ha impulsado Puigdemont.

Aunque la propia Artadi fue rápida el pasado martes cuando consideró que la formación de la Crida no compromete al Govern, lo cierto es que la presión de Puigdemont lo condiciona todo. Después de que el mismo expresidente asegurara, en una reunión con alcaldes, que rompería el carnet del PDeCAT si Pascal siguiera al frente tras la asamblea de este fin de semana, ahora se pide un paso más y se exige que todos aquellos vinculados al PDeCAT que formen parte del Ejecutivo deben estar a su lado. Se trata de un todo o nada, según apuntan diversas fuentes, con el objeto de quedarse con el partido, para poner en pie un nuevo movimiento que acabará en los próximos meses como una fuerza política dispuesta a arrebatar a Esquerra Republicana la centralidad y ser el único referente del independentismo.

Torra no va a la asamblea

La petición ha causado un enorme malestar, que podría producir un efecto contrario al que desea Puigdemont. Artadi ha tomado las riendas del Govern, ante un ineficaz Quim Torra, que tampoco está dispuesto a contrariar al expresidente. De hecho, en todas sus manifestaciones públicas insiste en que sólo está guardando el sitio a Puigdemont, y que su mayor deseo es verlo investido presidente. Torra no asistirá al cierre de la asamblea del PDeCAT el domingo, por expreso deseo de Puigdemont, a no ser que Marta Pascal dimita este mismo viernes.

Tras el varapalo que ha sufrido el juez Pablo Llarena, al no conceder la justicia alemana la extradición por el delito de rebelión, Puigdemont se siente fuerte y va a por todas. La próxima semana se desplazará de Alemania a Bruselas, donde pondrá en marcha el consejo por la República con la participación de los exconsejeros que siguen allí --y que tampoco tienen ya la presión de una euroorden--. 

Artur Mas no puede parar a Puigdemont

Su presión es tan fuerte que Artur Mas no pudo impedir la celebración del acto de presentación de la Crida Nacional, de este lunes. Mas le había pedido a Puigdemont que el movimiento se pusiera en marcha después de la asamblea del PDeCAT, no antes. Lo que ocurra este fin de semana, por tanto, será crucial para la suerte del Govern de la Generalitat, además de para los miembros del PDeCAT.

Fuentes del partido señalan que podrán resistir, pero siguen sin entender cómo es posible que Puigdemont haya derribado todos los muros y sea ahora una especie de demiurgo imparable, cuando es el máximo responsable de la situación actual en Cataluña.

Mientras, Esquerra Republicana se lo mira con cierta distancia, con las encuestas favorables y con una sensación de que no hay nada que hacer, que sólo unos nuevos comicios --con otras mayorías, con otros interlocutores-- podrán lograr un avance, al margen de que los republicanos sigan denunciando la situación de los políticos presos, entre ellos su máximo líder, Oriol Junqueras, y adversario ya sin ningún matiz, de Carles Puigdemont.