Fotomontaje de 'la Flotilla imposible' junto a David Madí, Pilar Rahola, Luis Bassat y Rubén Novoa

Fotomontaje de 'la Flotilla imposible' junto a David Madí, Pilar Rahola, Luis Bassat y Rubén Novoa

Política

La Flotilla imposible

Una nueva embarcación zarpa este domingo rumbo a Gaza, ¿pero qué catalanes irían a Israel si el país gobernado por Benjamin Netanyahu necesitara ayuda humanitaria?

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Una nueva expedición de la Global Sumud Flotilla zarpa este domingo desde Barcelona rumbo a Gaza con la intención de seguir visibilizando el conflicto palestino, hoy en un segundo plano tras el estallido de una guerra de Irán en la que también participa activamente el Gobierno de Benjamin Netanyahu.

La novedad de esta segunda marcha es el apoyo económico y logístico de Open Arms, mientras el objetivo es, como lo fue el pasado verano, el de abrir un corredor humanitario permanente.

Entonces no fue posible, tras la captura de los barcos a pocos kilómetros de la orilla por parte del ejército de Israel, que deportó unos días después a los navegantes.

Entre ellos se encontraban activistas de la talla de Greta Thunberg o Mandla Mandela, la actriz Susan Sarandon, y políticos locales como la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, el concejal de ERC en el consistorio Jordi Coronas, o la diputada de la CUP en el Parlament Pilar Castillejo.

La presencia de rostros conocidos en este tipo de iniciativas es, de hecho, el principal activo de las mismas, que buscan notoriedad más que otra cosa.

Sionismo, la otra cara de la moneda

El pasado septiembre este propósito se cumplió, especialmente tras sus capturas en Israel, llevando a la gente a las calles de Barcelona de forma masiva en más de una ocasión para protestar. Pero, pese a que el apoyo a la causa palestina ha sido amplio y mayoritario, también existe una nutrida representación de sionistas en la sociedad catalana.

Figuras relevantes de distintos ámbitos --normalmente, próximas al poder político-- que siempre han defendido el derecho a existir del Estado de Israel, con más o menos matices tras el estallido de la guerra de Gaza, hace ya más de dos años.

Cabe preguntarse, pues, qué sucedería si el contexto fuese otro. Si el genocidio se volviese, de nuevo, contra el país judío. Si fuesen ellos los que necesitan ayuda humanitaria.

De Lluís Bassat a Pilar Rahola

Y también, en esta línea, quién prestaría su apoyo de forma explícita, por ejemplo, embarcándose en una hipotética Flotilla imposible.

Uno de ellos, sin duda, sería el reconocido publicista catalán Luis Bassat, hijo de una familia sefardí y conocido por haberse manifestado en reiteradas ocasiones en esta línea, participando en muchas de las iniciativas sionistas que se han impulsado en Barcelona a lo largo de las últimas décadas, que no han sido pocas.

Otro de los clásicos asociados a la defensa de este país, creado tras la Segunda Guerra Mundial, es la mediática Pilar Rahola: periodista, escritora, diputada de ERC a finales del siglo pasado, tertuliana independentista durante el procés y cómplice de la segunda fuga de Carles Puigdemont.

Fundación Emet-Verdad

Rahola fue galardonada por su apoyo a la causa hebrea a principios de este año por la Fundación Emet-Verdad, una de las entidades surgidas tras los ataques de Hamás para reivindicar la "legítima defensa".

Su presidente, nombrado en esa misma gala, es el ex primer ministro francés y aspirante a la alcaldía de Barcelona en 2019 Manuel Valls, otro hipotético candidato a embarcarse en la Flotilla imaginaria.

Madí, Joan Mª Piqué y más figuras del secesionismo

A la lista se podrían sumar nombres como los de David Madí, antiguo asesor de Convergència i Unió, o el polémico colaborador convergente Joan María Piqué, hoy enchufado en la delegación europea de la ACM.

Piqué fue jefe de prensa del expresidente de la Generalitat Artur Mas y de la sinagoga israelí de Barcelona, la más importante de la ciudad, hasta hace unos meses.

El periodista Vicent Partal, director de Vilaweb, el economista Salvador Cardús o el historiador Jaume Clotet, todos ellos independentistas, también se sumarían a la lista, así como el tuitero Rubén Novoa, que forma parte del entorno de Aliança Catalana y ha impulsado el acercamiento entre el partido ultraderechista y el Likud, partido de Netanyahu.

Afinidad en Aliança Catalana y otros partidos

Desde la política activa, asimismo, cabría tener en cuenta a la propia Sílvia Orriols, que sigue pendiente de visitar al presidente israelí tras su invitación, hace unos meses.

Otros líderes actuales, como el friki Santiago Espot, que ha anunciado recientemente su intención de presentarse con una lista propia a las próximas elecciones a la alcaldía de Barcelona, completarían la flota. De la mano también, probablemente, de otros espacios políticos históricamente sensibles a la causa.

En esta línea, cabría esperar también representación de Junts --la concejal Victòria Alsina es una asidua de los actos de la comunidad judía de Barcelona, aunque el partido formalmente se ha puesto de perfil respecto al conflicto estallado en 2023--, así como de PP y Vox. Estos dos partidos fueron muy críticos el pasado septiembre con las ausencias injustificadas de determinados políticos para dar apoyo a la Flotilla, como Pilar Castillejo (CUP) y Jordi Coronas (ERC), que ostentaban cargos públicos y faltaron a varios plenos y comisiones.

La Flotilla imposible, en cualquier caso, se completaría con otros tantos activistas, como suele ser habitual en este tipo de iniciativas. Y uno de ellos asegura, irónicamente, que, de impulsar una Flotilla proisraelí, "no estaría compuesta de barquitos, sino de portaaviones".