Caricatura de Oriol Gès, con un mapa comarcal de fondo

Caricatura de Oriol Gès, con un mapa comarcal de fondo

Política

Oriol Gès, el estratega 'inútil' de Aliança Catalana

El secretario de organización del partido y número dos de Sílvia Orriols fracasa, por ahora, en su intento de lograr cabezas de lista convincentes de cara a las elecciones municipales de 2027, el próximo examen para los ultraderechistas tras su explosivo auge en los sondeos

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El evidente fracaso de Aliança Catalana (AC) a la hora de articular candidaturas para las próximas elecciones municipales tiene nombre y apellidos.

Concretamente, los de a quien, con más de dos años de margen, le fue encomendada la misión de cazar talento en los mercados locales, descartar a los frikis oportunistas y, en última instancia, sondear discretamente a concejales descontentos de partidos próximos a la ultraderecha secesionista.

A poco más de un año para estos comicios --los primeros a gran escala municipal desde el salto a la fama de Sílvia Orriols--, Oriol Gès no ha tenido aún el éxito esperado, salvo en contadas excepciones. Hasta el punto de que el partido podría no presentarse en plazas donde los sondeos indican que AC sería la fuerza más votada.

Figura cuestionada

Pese a que, naturalmente, hay tiempo, la colección de distintos perfiles que han rechazado a la formación y las disputas entre militantes en pequeños pueblos del interior --que el secretario de organización no ha sabido torear-- han motivado el cuestionamiento de su figura como número dos.

Unas dudas que empoderan al sector encabezado por el ideólogo del partido, Jordi Aragonès, que, como otros miembros de Aliança Catalana, siempre vio con recelo que Gès --economista manresano, ex de Solidaritat per la Independència y el Front Nacional-- les pasara por encima a nivel orgánico.

Más allá de la misión de cribaje, Gès fue el elegido por Orriols para entrar en nómina en el Parlament como asesor del grupo parlamentario de AC. Un cargo retribuido con nada menos que 77.000 euros anuales, y siendo él quien lleva las cuentas del partido en tanto que, también, secretario de finanzas.

Nervios

Tanto la fallida política de fichajes como que estas dificultades sobrevenidas hayan salido a la luz han motivado, asimismo, recientes desplantes a la prensa de figuras como el dircom de Aliança Catalana, Eduard Berraondo, antaño periodista deportivo de TV3, que acusó a los medios de desestabilizarles.

De la máxima confianza de Orriols y Gès, es quien ha verbalizado el nerviosismo en una formación que no para de crecer en las encuestas. Especialmente, en aquellas que preguntan a la ciudadanía por su intención de voto en las próximas elecciones catalanas, pero que no logra encontrar candidatos "solventes" en ciudades como Manresa, Vic, Girona, Lleida o Tarragona, y que recurrirá a un afiliado de base para afrontar Barcelona.

'Sant Jordi' Amela

El fracaso más sonado de Aliança Catalana se ha dado, precisamente, en la capital. Orriols le propuso el puesto a Lluís Carrasco --conocido por diseñar la famosa pancarta de Joan Laporta en Madrid en las elecciones presidenciales del Barça de 2021, y nieto de Carrasco i Formiguera, referente del independentismo radical--, y daba por hecho que éste diría que sí hasta hace un par de semanas.

La diputada en el Parlament y alcaldesa de Ripoll se jactó de tener a "un hombre conocido apalabrado" en distintos foros, incluido en su estreno en los desayunos del Palace. Pero finalmente el publicista declinó, y todo apunta a que dejarán el puesto en manos de Jordi Amela, actual líder local de la formación. Presumiblemente, lo anunciarán el día de Sant Jordi, y a favor del partido juega que, incluso sin cabeza de lista, ya conseguiría irrumpir en el consistorio barcelonés con hasta tres concejales.

Otros reveses

No está tan claro que esto suceda en poblaciones como Manresa o Vic, en pleno cinturón del fuet, a priori feudo de la ultraderecha independentista. En la capital del Bages quisieron incorporar al ex del Front Nacional Sergi Perramon, ofreciéndole incluso liderar las listas al Parlament, además del liderazgo municipal. Pero montó una candidatura propia que concurrirá a las próximas elecciones de la mano de Junts, y ha criticado a Aliança por extremista.

Será un gran competidor para el candidato que se acabe designando, que sigue sin estar decidido por la falta de opciones. Y algo muy similar sucede en la capital de Osona, donde los teóricos votos a Orriols en unas catalanas podrían acabar en manos del también xenófobo Josep Anglada. Tampoco en Vic han conseguido un líder reconocible; y por ahora AC espera el OK de una concejal del PDECat para que encabece su candidatura en 2027.

Ineficacia

En la casilla de victorias se sitúa tímidamente Èric Esteban, concejal de Junts en Amposta que perdió las primarias de los posconvergentes hace unos meses, y se sumó al partido de Orriols, con presentación oficial en el Parlament incluida. Así como Ripoll, donde la alcaldesa repetirá, y Olot, donde todo apunta a que encabezará las listas el también asesor parlamentario y abogado de Orriols Jordi Coma, que ya fue concejal allí durante ocho años de la mano de ERC.

En términos generales, en cualquier caso, el resultado de más de un año de trabajo de Gès ha sido deficiente, con la posibilidad de no tener más remedio que renunciar a presentarse en alguna capital comarcal. "Oriol es muy trabajador", resaltan las fuentes consultadas; pero demuestra ser inútil a la hora de capitalizar la moda en la que se ha convertido Aliança Catalana para muchos, que en 2027 podrían querer, pero no poder, votarles.