Un fotomontaje de la alcaldesa de Reus, Sandra Guaita; el alcalde de Salou, Pere Granados; y el alcalde de Vila-Seca, Pere Segura, con la imagen del tanatorio municipal de Reus (FuneCamp, Serveis Funeraris Municipals) de fondo

Un fotomontaje de la alcaldesa de Reus, Sandra Guaita; el alcalde de Salou, Pere Granados; y el alcalde de Vila-Seca, Pere Segura, con la imagen del tanatorio municipal de Reus (FuneCamp, Serveis Funeraris Municipals) de fondo CG

Política

La justicia anula la mayor funeraria pública de Cataluña y condena a costas a sus promotores

El TSJC tumba FuneCamp y castiga a los ayuntamientos de Reus, Salou, Vila-seca y Constantí

El caso es similar al fallido dentista municipal de Barcelona

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La justicia ha anulado la mayor funeraria pública de Cataluña: FuneCamp. Los tribunales han cancelado los acuerdos de pleno de los ayuntamientos de Reus, Salou, Vila-seca y Constantí, todos ellos en Tarragona, y los ha condenado a pagar las costas del procedimiento.

Lo detalla una sentencia reciente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a la que ha accedido Crónica Global, y que asesta un duro golpe al operador provincial, que buscaba competir con el sector privado con el apoyo de las cuatro administraciones locales y sus presupuestos.

La resolución judicial admite el recurso contencioso administrativo de tres competidores privados, Mémora, FuneConca y Serveis Funeraris Pedrola Montbrió. Y anula los cuatro acuerdos de pleno que aprobaron la memoria justificativa del proyecto, arrancándolo.

FuneCamp, en la semiilegalidad

De este modo, FuneCamp queda en la semiilegalidad, a la espera de que los cuatro ayuntamientos recurran el fallo al Tribunal Supremo, última instancia judicial.

Eso sí, cabe recordar que el porcentaje de admisión en casación ha caído a cerca del 15% desde la última revisión de la ley del TS, que entró en vigor en 2016.

Interior del Tanatorio de Reus, de donde nace FuneCamp, la funeraria supramunicipal de Tarragona

Interior del Tanatorio de Reus, de donde nace FuneCamp, la funeraria supramunicipal de Tarragona Cedida

Mientras, el operador supramunicipal puede seguir operando, puesto que el mismo TSJC desestimó las medidas cautelares que pidieron los demandantes.

Eso sí, el Tribunal sí ha estimado ahora el fondo de su recurso, y ha dejado FuneCamp al borde de la cancelación.

Competencia desleal

Cabe recordar que los privados denunciaron ante la segunda instancia judicial que FuneCamp suponía competencia desleal. Arguyeron que la funeraria pública rivalizaría con ellos sostenida por los impuestos de los ciudadanos.

Ello, adujeron, supondría una alteración irregular del mercado solo posible gracias al erario público.

Fuera de sus atribuciones

En paralelo, el trío de empresas argumentó que los ayuntamientos promotores se excedían de sus competencias.

Los alcaldes de Salou, Constanti, Vila-seca y Reus, en la presentación de FuneCamp

Los alcaldes de Salou, Constanti, Vila-seca y Reus, en la presentación de FuneCamp Cedida

Alertaron a la justicia de que Reus, Salou, Vila-seca y Constantí hacían un uso abusivo de sus delegaciones, entrando a competir con el sector privado.

Polémica

En esa liza, FuneCamp anunció que ofrecería entierros más baratos, cercanos a los 1.800 euros. Ese precio se ha incumplido, y el operador ha tenido que ajustar la tarifa mínima en los 2.700 euros más servicios extra, lo que la sitúa en línea con el mercado.

Desde la industria se ha mantenido siempre que la funeraria pública buscaba rescatar de forma encubierta el cementerio y el operador local de Reus, que lleva en años en quiebra técnica.

Inviable, según KPMG

Uno de los demandantes, Grupo Mémora, llegó a advertir, por medio de un dictamen técnico de la consultora KPMG, que FuneCamp incurriría en pérdidas desde el año cero.

La alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, firmando un protocolo con el Puerto de Tarragona

La alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, firmando un protocolo con el Puerto de Tarragona Europa Press

La firma de las big four avanzó que el operador provincial para Tarragona se anotaría un quebranto de entre 150.000 y 310.000 solo el primer año. Ese agujero era explicable por la fuerte inversión inicial para arrancar el proyecto, sostenían los autores del informe.

Mercado y fichaje

En cualquier caso, en los primeros compases, FuneCamp tuvo dificultades para copar cuota de mercado. No en vano, la industria funeraria la operan firmas muy especializadas y, a menudo, arraigadas al territorio.

A ello se le sumaron diversas fricciones en la estructura. El gerente, José Manuel Álvarez, fichó a su pareja como tanapractora sin concurso público, y la plantilla montó en cólera.

Caos en Reus

Además, hubo un motín sindical por prácticas laborales polémicas en la funeraria municipal de Reus, embrión del que nace FuneCamp. Los empleados denunciaron prácticas tiránicas del gerente, Álvarez, y llevaron sus agravios al pleno.

Imagen del Cementerio de Reus, que opera el embrión de FuneCamp

Imagen del Cementerio de Reus, que opera el embrión de FuneCamp Cedida

Finalmente, UGT intercedió y pidió detener la iniciativa provincial hasta arreglar el conflicto laboral en la segunda ciudad del Camp de Tarragona. Su demanda cayó en saco roto.

Como el dentista de Barcelona

Sea como fuere, el golpe judicial a FuneCamp mantiene similitudes con el dentista municipal de Barcelona. El odontólogo municipal lo impulsó BComú, partido de Ada Colau, cuando gobernó la Ciudad Condal. Los tribunales lo derribaron a petición del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos, que alertaron, también, de competencia desleal.

Como en el caso de la funeraria de Tarragona, el TSJC constató que el Ayuntamiento de Barcelona había invadido competencias del del sector privado.

La Administración local llegó hasta el Supremo, pero perdió, como explicó Crónica Global.