Fotomontaje de Xavier Trias junto a la 'Casa de la República' de Waterloo

Fotomontaje de Xavier Trias junto a la 'Casa de la República' de Waterloo

Política

Xavier Trias, una jubilación hiperactiva que incomoda a Junts

El exalcalde de Barcelona mantiene una agenda pública muy intensa; sus opiniones y su papel en la ciudad han pasado a ser una amenaza para el partido de Carles Puigdemont

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Xavier Trias se jubiló oficialmente en julio de 2024, un año después del pacto entre PSC, PP y Comuns que le impidió ser alcalde de Barcelona por segunda vez, a pesar de haber ganado las elecciones.

Junts le había convencido para volverse a postular a la alcaldía después de haber desaparecido durante la fase álgida del procés, tiempo en que Ada Colau gobernó la ciudad y los posconvergentes cosecharon malos resultados. Trias logró una candidatura moderada sin demasiadas esteladas. Y le salió bien.

El mandatario nacionalista encaró su investidura creyendo que la tenía hecha. Pero no fue así y, tras no lograr repetir como alcalde --despidiéndose de sus adversarios con el famoso "que us bombin a tots" ("que os jodan a todos")--, dejó el liderazgo municipal en manos de Jordi Martí Galbis y preparó su retirada. Un adiós que no ha acabado siendo tal, pues su agenda pública es casi tan activa como la que tenía entonces.

Distanciamiento con Waterloo

Su presencia en tertulias, programas y foros se ha acabado convirtiendo en un problema para el partido de Carles Puigdemont. Fuentes internas admiten que el expresident tiene una tolerancia limitada con sus críticos, y "tiende a malpensar" de quienes le contradicen. 

En este sentido, Trias ha avalado el nuevo modelo de financiación acordado entre el Govern, el Gobierno de España y ERC –que Junts rechaza–; y ha cuestionado que el actual presidente de Junts sea capaz de liderar el proyecto desde la distancia.

Igual que otros disidentes internos, como el exconseller Jaume Giró, pone en duda que Puigdemont pueda regresar en los próximos meses, como sostiene la formación. Y se ha posicionado a favor de su sucesor en el ayuntamiento, en detrimento de Josep Rius, el candidato oficialista en las próximas elecciones municipales.

Salvo novedad, ambos concejales se medirán en unas primarias que la cúpula de Waterloo quería evitar, y algunos apuntan al exalcalde como responsable de que Martí Galbis no dé un paso al lado como le ha pedido encarecidamente el expresident

Fundación Emet

Puigdemont tampoco entendió que Trias se prestara a formar parte del patronato de la Fundación Emet –una organización recién creada con el objetivo de "combatir el antisemitismo"– al estar presidida por Manuel Valls, con quien se dejó fotografiar el pasado lunes en la presentación. 

Y, también, porque la posición de Junts en el conflicto Israel-Palestina ha sido buscadamente ambigua. Para no enfadar a los históricos aliados de Convergència i Unió, pero tampoco alejarse del sentir mayoritario de la sociedad catalana contraria al Gobierno de Benjamin Netanyahu

En cualquier caso, no es algo nuevo para un Trias, que también preside el patronato de la Fundación Amics de l'Hospital del Mar, el de la Fundación ICTUS, el de Dream Nepal o el de la Fundación Vidal i Barraquer

Otros proyectos

Además, forma parte de la Fundació Ulls del Món, la Fundació Higiene Mental de Nou Barris y la Fundació Catalana de Pneumologia. Todas ellas, relacionadas con la medicina, disciplina que estudió y en la que trabajó, además de haber sido conseller de Salud de la Generalitat. 

Participa, asimismo, en la tertulia de Cafè d'Idees de La2Cat, con Gemma Nierga, cada semana; en el Bon Dia de Betevé de forma mensual; y en otros muchos actos, como el que protagonizará el próximo 19 de febrero de la mano de Foment del Treball para hablar de Barcelona. 

Y también preside el Consell Assessor d'Exalcaldes de Junts. Un chiringuito que fundaron hace unos meses para atarle en corto y, a su vez, controlar a los alcaldes rebeldes

Protagonismo

A sus 79 años, "le sigue encantando el protagonismo y la notoriedad", explica un compañero suyo de partido. Mientras, otros ponen en valor su "histórica vocación de servicio público", y confirman que su agenda es "una locura". 

Asimismo, las fuentes consultadas detallan que "se encuentra bien de salud, pero ya no le da para hacer deporte, y prioriza a su familia y al país". Añaden que es una persona "muy accesible", y que siempre toma café con quien se lo pide en la Farga de la calle Beethoven, cerca de su casa.

No son pocos, en esta línea, quienes le han consultado su opinión acerca de refundar Convergència. Una idea que, para frustración de Waterloo, el exalcalde, como tantos otros de la vieja guardia, no parece ver con malos ojos.